¡¡¡Día de zombis!!!

Mañana, amigos y amigas, compatriotos y compatriotas, es día de zombis. Y los quiero invitar.

Mañana jueves 11, a las 7:30 PM, estaré en una charla: “Literatura, comics y zombis”, en Guadalajara, en la Casa Vallarta (Av. Vallarta 1668, colonia Americana). Hablaremos del tema, supongo que sin gemir ni comerle el cerebro a nadie, Rafael Villegas, Cecilia Eudave y yo. Inmediatamente después de que termine la charla empezará una gran película gran, de las mejores de muertos vivientes y caníbales: Fido (también conocida como Mi mascota es un zombi) de Andrew Currie.

Una escena de Fido

Y además, mañana jueves 11 estaré también en el programa de radio Carpe Noctem, hablando justamente de… zombis. Este programa se transmitirá a las 11:00 PM por Radio UNAM (96.1 FM en la ciudad de México) y se puede escuchar por internet desde la dirección http://www.radiounam.unam.mx/site/wmpfm.html

(En este programa tampoco creo que nadie se coma a nadie. Y si pasa, será sólo un poquito.)

Así que si se animan me gustaría mucho poder verlos por allá en la tardecita o que nos escucharan por la noche. ¡Hasta entonces!

La NASA descubrió… ¡zombis en el espacio!

Mi querido amigo Iván “Malo” Salinas me pasó un link del periódico El Universal en el que se habla de un terrible descubrimiento:
Una tormenta solar frió el cerebro de un astronauta, que ahora es… ¡un zombi!
Bueno, hay que precisar algunas cosas:
1. no fue la NASA, sino Intelsat.
2. el astronauta no es un humano, sino un satélite.
Pero igual…. brrr, miedo!!! Porque ahorita son los satélites pero, ¿y mañana? ¿cómo sabemos que no seremos nosotros los zombis? ¿o los gatos? o… (ni dios lo quiera) ¿los chícharos?

Va la nota, aquí pegada, y luego la liga, por si no me creen, lectores de poca fe:

Cuando Intelsat se enteró que a principios de abril se produciría una tormenta solar comenzó a hacer mil pronósticos sobre las afectaciones en sus satélites y el más sombrío se hizo realidad, a uno de ellos, cual película de terror, se le quemó el cerebro y se convirtió, literalmente, en un satélite zombi.

Según reporta la BBC en su portal, el satélite Galaxy 15 perdió toda noción y ya no responde a las llamadas de los operadores, aún cuando éstos lo bombardean con órdenes; incluso, este lunes, los especialistas de hicieron un último esfuerzo para recuperar el control mandando emisiones de alta potencia pero sin éxito.

El sátelite está totalmente fuera de control; sin embargo, como los instrumentos están encendidos, el zombisat ha empezado a desplazarse. Se encamina hacia la posición 131 grados oeste, actualmente ocupada por otro satélite, el AMC-11. Los expertos calculan que entrará en territorio vecino hacia el 23 de mayo y “robará” la señal de este satélite.

Según un comunicado publicado en el sitio web de Intelsat, la empresa planea pasar todo el tráfico de información a otro satélite, el Galaxy 12, para que sus clientes no se vean afectados.

Hasta el momento, menciona la BBC, los clientes del Galaxy 15 no han sufrido interferencias, pero este panorama podría cambiar en las próximas semanas cuando el aparato se cruce en el camino del AMC-11.

El G-15 provee de capacidad de transmisión satelital a programas de televisión por cable en América del Norte. También retransmite coordenadas de posicionamiento (GPS) a aviones durante el vuelo.

Y la liga, aquí

Lálien

cosbaby-alien-pret

–Doctor, ya arrégleme. ¿Por qué me duele la panza?
–El estómago
–¿Está seguro de que es el estógamo? ¿No podría ser el sarcófago o el duodinámico?
–(Mirada de incomprensión)
–Porque yo sé que en la panza hay muchas otras cosas además del esgótamo.
–(Cara de que quiere llorar)
–Estuve gugleando mi caso y tengo miedo que sea una apendejitis. Eso sólo se cura con cirugía, ¿no? Y qué tal que después de la cirugía quedo como actriz gringa mayor de sesenta años, que ni cerrar los ojos pueden?
–Ay…
–¿O qué tal que se equivoca usted de cirugía y me saca un piñón, o me arruina un pincelín?
–¿Un pincelín?
–Huy, perdón: un plumón. Es que a veces sí me hago un poquito bolas con los términos médicos.
–(Dolor de cabeza intenso)
–Oiga, doctor… el otro día soñé que iba en una nave espacial… ¿y si…? (Silencio dramático)
–(Cayendo en la trampa) ¿Y si…?
–¿Y si hubiera sido cierto? ¿Si de veras viajé al espacio y caí en el planeta de los álienes y se me metió uno y en la panza tengo lálien, questá creciendo, fingiendo que es apendejitis, listo para saltar de mi panza y comerse a alguien?
–…
–¿Eh, si fuera eso?
–(Sollozo)
–(En el cel) ¿Bueno, Alberto? Tengo una buena y una mala… La buena es que el dolor de panza no es que mi estógamo se esté muriendo para revivir como zombi y comerse el resto de mis tripas. La mala es que tengo lálien… ¿Cómo que qué es eso? ¿No viste la peli con Sigurni? ¡Tengo lálien! ¡Sí, me lo acaba de decir el gastroentomólogo!