Otra FIL

 

Como en 2016, este año tuve chance de ir a la FIL casi completa y de escribir sobre una de mis pasiones en el suplemento FILIAS, de Milenio (¡No! ¡No escribí sobre gatos ni sobre CandyCrush!). Por supuesto, estoy que no me la acabo de felicidad (eso de que confíen en ti es rebonito) y fue una experiencia muy intensa (eso de escribir un artículo diario…). Me sentí más hábil que Pistachón ZigZag, se los juro :P

La onda de la columna, que se llama «Cosas de niños» es hablar de las cosas de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) que podían encontrarse en la FIL Guadalajara. Por supuesto, me faltó mencionar un montón de cosas (por falta de tiempo o espacio) pero eso también es bueno:así queda la semillita para la siguiente vez.

Y bueno, acá les dejo las ligas a los textos, por si quieren echarles un ojito ;)

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Banffiversario: 10 de noviembre de 2014

Aunque, por bien del orden futuro, esta nota llevará fecha del 10 de noviembre, lo cierto es que hoy es viernes 13. Me atrasé en la transcripción porque los últimos días han sido un poco caóticos y he estado lejos de la compu. Y el rato que estuve recientemente en la compu lo dediqué a escribir una entrada sobre una canción. La pueden leer acá, si quieren. Fue un ejercicio interesante pero me quitó mucho tiempo. O bien: me quitó mucho tiempo pero fue interesante. En fin, que ahora, para compensar (a medias) pondré las entradas del 10 y el 11 de noviembre, que son las últimas que aparecen en la libretita 1. Y como estoy en Salamanca y la libretita 2 está en casa, pues pondré las siguientes de mañana en adelante. Espero que el desfase termine por ahí del lunes.

Y bueno, la entrada del 10 de noviembre dice:

banff dia 35

10 nov 2014

Hoy varié un poco la rutina de los últimos días: fui al desayuno en Vistas a eso de las 9 en vez de ir primero al gym. Llenísimo, qué horror. No me gustó estar con tanta gente. Comí huevito, espinacas (esos dos sí los echaba de menos), birchermuesli (ese también), un waffle (que me decepcionó mucho, y eso que el cambio de horario fue justo para comer hotcakes o similares, bu), un panqué sin gluten, dos papitas en gajo que estaban ricas, y café. No fue genial. Sobre todo con tanta gente, argh. Luego me fui al estudio, eso sí cool. Estuve trabajando en la nueva historia que o es una gran mamada o puede quedar como una bonita novela. Ay.

Salí al lunch y estuvo mejor: stir fry de cerdo (mucho brócoli); cod, que es bacalao, en una salsa de cilantro; espinacas; sopa de pollo con chícharos y elotes; chícharos con zanahorias y dos postres: strudel de limón y cheesecake de grosella. De vuelta al estudio y salida a las 6 a cenar: catfish, un poquito de pasta, brocoflower, espinacas, crema de coliflor con coco y un poquito de cheesecake de frambuesa y clafutí de cereza. Ah, y un cuadrito de almendra con mermelada, más bien meh.

De ahí me fui a la biblio. la amo. Estuve viendo un vhs de Diane Wolkstein narrando cuentos haitianos del libro suyo que recién leí: El árbol de naranjas -Ay, y ahora me entero de que murió el año pasado :(

También vi un cachito de otro video donde cuenta la historia de Inanna, pero moría por ir al baño y faltaba poquito para que cerraran, así que ahí le paré. Salí, vine al cuarto, me cambié, fui a dejar mi ropa sucia a la lavandería y de ahí al gym. ¡Horror! Lleno de gente súper fit. Chavos que iban de un lado al otro del gym con pesas enormes en las manos y haciendo tipo sentadillas a cada paso; chavas trotando a gran velocidad en la elíptica o la caminadoa; forzudos de ambos sexos elevándose en máquinas de gym con la fuerza de sus brazos… Definitivamente, prefiero mis horarios antisociales.

Salí del gym, fui a poner la ropa en la secadora y de ahí, pacá. Cansadilla, pero a gusto. Aunque no me gustó nada saber lo de Diane. :(

Ah. Y desde casa, Alberto me cuenta qu los gatos siguen no-bien: Primo se niega a comer al lado de Morris, Morris llora si le toca quedarse en el comedor :(

En otro tema: el comedor y los introvertidos

comedor banff

En el centro Banff, en el comedor, hay mesas comunitarias (como de bodas o xv años) y unas pocas mesitas para dos. Las mesas largas están asignadas por campo semántico: Club de Golf; Festival de la Montaña; Taller de Cine; BIRS (creo); etc. Y una de las categorías es «Arts». Ahí van los músicos del programa de otoño, los performanceros, los escritores del taller de escritura, los del FONCA. Todos. Pero la verdad es que los temperamentos y las condiciones son muy distintas. Por ejemplo, estuvieron los performanceros de Confuse A Cat. Extrovertidos y protagónicos, pero elitistas. Y los músicos son menos extrovertidos pero, como tienden a pasar tiempo juntos, forman clicas. Hay artistas extrovertidos que traen banita o que tratan de formarla. Y están los hongos, que prefieren las mesas de dos, de espaldas a la puerta. O, si se tienen que sentar en las mesas largas, buscan

1) estar de espaldas a la puerta

2) «clavadísimos» en un libro, una libreta o el cel

3) en una orilla o tan lejos de los que llegaron primero como se pueda.

Lo sé porque soy de esos :)

Banffiversario: 9 de noviembre de 2014

Domingo. Aquí no he tenido la angustia del domingo por la tarde. Al contrario, he pasado muy buenos domingos. Hoy, por ejemplo, me lo pasé en la biblioteca. Pero antes fui al gym y al lunch. Comí sopa de brócoli con queso chedar, espinacas, brócoli, ejotes y stratta de jamón. De postre, un cuadrito de manzana DE LI CIO SO y cheese cake de vainilla.
Entonces fui a la biblio. Estuve leyendo folklor de la Isla Prince Esward, que entiendo que está por los rumbos de new Foundland. También leí de unos escaladores que desaparecieron en una expedición al Everest en 1929 y de cómo encontraron el cuerpo de uno de ellos en 1990, creo.
Las fotos son impresionantes. Sigo dándole forma a una historia como para niños que me está gustando :)
A las 5.30 fui a Vistas con Valentina. Me serví pimientos de colores, un poco de cordero, papas a la parmesana, sopa de la de medio día y un poco de budín (¿pudín?) de chocolate. Y de cheesecake marmoleado.
Luego fuimos al pueblo. Genial bajar en medio de la nevada, guau. Fuimos a los dos supers porque V. quería pimienta roja y no había (o sea, había de una pero no era esa). Al final compró pimienta de colores para sacar la roja nomás :) Y regresamos.
me bañé en tina. Y ahora bebo un te y como galleta de usana pero ya voy a dormir.
Debería escribir mi teoria sobre los introvertidos en los comedores comunitarios :)
Mañana.

banff dia 34

Pirañas del mundo ¡uníos!

 

PIRANAS_DEL_MUNDO,_UNIOS_-_RAQUEL_CASTRO

 

Estaba yo en la prepa cuando empecé a dibujar mi cómic «La saga de la piraña humaña». Estaba segura de que sería un exitazo, pero me topé con un obstáculo inesperado: no sé dibujar. No sabía entonces, sigo sin saber. Más o menos me salía mona la cara de la Piraña Humaña, pero hasta ahí. Así que la saga quedó inconclusa hasta que decidí intentar de nuevo, esta vez como cuento. La versión más temprana de esa historia debe andar por aquí, en este blog. Pero no me satisfacía del todo, así que la retrabajé mil ochomil veces y finalmente quedé satisfecha :)

Por otra parte, fue una sobredosis de pelis de zombis lo que me hizo escribir «Historia de amor», un cuento que, cuando apareció en mi cabeza la primera vez, fue una pesadilla tremebunda. También es ya un cuento con el que me siento más o menos segura (la verdad es que siempre que veo a alguien leyendo algo que yo escribí me entra la peor de las inseguridades, pero esa es otra historia).

Otra historia mía, «La saga de P. Espín», apareció primero en este blog una vez que estaba yo bien enferma. Se me hace que con fiebre. Pero luego hice lo que con las otras dos: me arremangué las mangas, me apoltroné las poltronas y me puse a trabajar hasta que quedó un cuento que me gustó.

Les cuento esto porque esas tres historias son ahora un libro de cuentos. Mi primer libro de cuentos. Es decir, ya hay cuentos míos en libros, pero nunca habían tenido un volumen para ellos solos. Como si tuvieran su primer depa sin roomies. No es un libro impreso, sino electrónico, lo que me hace la mar de feliz, porque yo soy tan fan de lo impreso como de lo electrónico (empecé a suspirar por los ebooks desde el siglo pasado, imagínense). Por si fuera poco, la idea de este libro no fue mía sino de Salvador Luis Raggio, quien es autor intelectual de la muy bonita colección Absurdia & Suburbia, que vendría a ser el residencial exclusivo donde mis cuentos consiguieron su depa sin roomies. O sea, hay varios motivos para sentirme emocionada y feliz.

Por supuesto, sería todavía mayor mi felicidad si ustedes, que me leen desde hace tanto tiempo (y ustedes, que cayeron por casualidad en este blog buscando otra cosa -capaz que fue el destino el que los trajo acá-), se animaran a descargar el libro. Yo misma acabo de hacerlo, así que les puedo hacer el tutorial paso a paso.

 

Tutorial paso a paso

 

1. Entran a esta liga de Book Marketplace. (La dirección a la que están dando click es http://books-marketplace.com/fiction/collections/coleccion-absurdia-and-suburbia-editada-por-salvador-luis/piranas-del-mundo-unios-en.html) y se van a encontrar con la opción «add to shopping cart». Le dan click. (Sí, primero pueden leer la sinopsis tan bonita que hizo Salvador Luis o la foto tan favorecedora que me hizo mi hermano. Pero luego de eso, anden, sin pena, denle click a «add to shopping cart»).

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2. (Este es el botón. Arriba pueden ver que son sólo 3.99 dólares, o sea, como 60 pesos al tipo de cambio actual -y esperemos que pare ya el desliz del peso, sniff).

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3. Les va a aparecer un pop-up con dos opciones: seguir comprando («keep shopping») y hacer el check out («check out»). Si quieren comprar más libros de Absurdia &  Suburbia, padrísimo, de verdad. También pueden buscar ahí la novela de Erika Mergruen «La casa que está en todas partes»: no se van a arrepentir, de verdad. Es más, les dejo la liga acá. Pero si por esta vez no quieren comprar nada más, hagan click en «check out».

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4. Si ya han comprado antes en The Book Marketplace no ncesitan el resto de este instructivo. Pero si no, hagan click en «register» para registrarse como cliente nuevo.

 

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5. Van a tener que llenar un formatito pero de verdad que es sencillo y rápido. Yo tardé menos de dos minutos, y eso que al mismo tiempo estaba tomando estas fotos y jugando candy crush :P

 

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6. Como es libro electrónico, verán que no hay gastos de envío, sin importar en qué lugar del mundo estén (¡yei! ¡ventajas del ebook!)

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7. Ahora viene la parte que suele ser más dolorosa: el pago. Pero como son sólo 3.99 dólares, y como los cuentos son relindos, y como ustedes me quieren mucho (¿verdad? ¿verdaaaaad?), no lo va a ser tanto. Además: se paga con paypal, que es facilísimo y segurísimo (yo pago con paypal montones de cosas desde hace años y años y nunca he tenido un solo problema, se los jurito). Si no tienen cuenta de paypal, no hay problema: de todos modos pueden pagar usando este servicio gratis y seguro (eso sí: van a necesitar tarjeta de crédito). [Nota: La flecha roja señala la opción de pago con paypal. La verde señala la instrucción en caso de que no se tenga paypal, pero en cualquier caso se da click abajo, en donde dice «submit my order» -es el botón rojo que olvidé poner en un círculo, pero no hay pierde]

 

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8. No voy a poner fotos de la transacción en paypal pero les juro que es fácil, rápida y en español. Cuando la terminan, les aparece el recibo, que pueden imprimir si quieren.

 

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9. Entonces les va a llegar un mail de The Book Marketplace (bueno, les van a llegar tres: el que dice que bienvenidos como nuevos usuarios, el que  dice que su orden ha sido procesada y el que nos ocupa, que dice el número de su orden y que el acceso electrónico está habilitado («access to electronically distributed product is granted»). Lo abrimos…

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10. …y ahí estará la liga de descarga, en epub y en mobi, que son los dos tipos de archivo de ebook más utilizados (ya de ahí lo pueden pasar a su kindle o leer directo en su pc usando un software especial para ello, como el que pueden bajar acá.

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OJO: También lo pueden bajar directo desde la página de Books marketplace después de haber hecho el pago en paypal. Para ello, la cosa es así:

 

9 del mundo paralelo: Paypal los redireccionará a Book Marketplace (y les dará una liga que dice «si no te redirigimos en automático en diez segundos, da click acá). Cuando regresan, llegan al resumen de la compra. Ahí dan click en «My order details».

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10 del mundo paralelo: Llegarán a otra página donde está la liga «Download page». Click ahí.

 

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11 del mundo paralelo: Les aparece la liga para bajar el libro en epub y en mobi.

 

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En serio que es fácil y bien rápido. Y en serio que me encantará que lo lean y que me cuenten qué les pareció :)

 

 

Bandas darksssss

Me preguntan en ask.fm de mis 20 discos favoritos de música gótica, como para recomendar a alguien que no sepa del asunto. Y que me pongo toda emocionada a responder… y que se me acaba el espacio antes de llegar al 12 :(

Así que aquí va mi respuestota al tema, aclarando que son MIS preferencias y que seguramente difieren de las de otras personas, pues qué.

 

 

 

1. Algo de The Clash, The Damned o, por supuesto, los Sex Pistols, nada más para recordar que el gótico viene del punk, pésele a quien le pese. Digo, nos podríamos ir más atrás, al glam o al reggae, pero no acabaríamos nunca. Así que empecemos con el punk. De esos, mi favorito es The Clash. Recomiendo London Calling, disco de 1979

2. Los primeros hijos del punk. Yo digo que ahí tiene que estar Siouxsie and the Banshees y luego su otra banda, The Creatures. Yo le tengo mucho cariño al Nocturne, que se grabó en vivo en el 83 (hay una versión remasterizada y expandida que está muy bien). A pesar de que le tengo cariño a ese, me parece mejor, por ejemplo, el Through The Looking Glass. Y bien tramposa yo, si hay que quedarnos con uno solo, recomiendo el Very best of Siouxsie and the Banshees (aunque no trae su cover de «The passenger», que es mi rola favorita della).

3. Los primeros vozarrones. Una de las características más frecuentes del goth es que los vocalistas masculinos suelen hacer voz de Leonard Cohen. Pues de las primeritas es Joy Division (de hecho, el nombrecito de «gótico» surgió a partir de una reseña de la música de Joy Division). Y de Joy Division… bueno, ya que estamos con una lista para turistas que visitan Ciudad Gótica por primera vez, pues The Best of es el álbum a buscar.

4. Bauhaus, que es considerada la primera banda de protogoth (?). Y que es una chingonería, con perdón. El disco tendría que ser el primero e imaginarse qué sintieron sus primeros escuchas, uff. (Se llama «In The Flatfield» y es de 1980)

5. The Cure, que además es banda medio hijita de Siouxsie (Robert Smith, vocal de The Cure, tocaba con S.) -mi disco favoritísimo es el Disintegration, de 1989, aunque nos saltemos años de historia ;)

6. The Sisters of Mercy, que es de mis bandas favoritas de la vida. Mi disco es el First and Last and Always, de 1984. Andrew Eldritch, su vocalista, sigue con la ondita de la voz grave. Pero además le meten la caja de ritmos en vez de un baterista. Y es una banda súper influyente en la escena. Hay como veinte mil clones de SoM, y creo que muchos ni cuenta se dan.

Aquí se nos desmadra todo porque

a) soy muy mala para los nombres y las fechas
b) tengo ganas de ir al baño
c) mis gustos son muy caprichosos
d) yo no hago mucho caso de las sub-etiquetas, onda «dark wave», «ethereal», «folk gothic» y todo eso
y
e) ya me di cuenta de que todavía no metemos bandas de este lado del Atlántico.

Así que veamos:

7. London After Midnight. Es una banda de Los Angeles, de los 90, y una de mis consentidas. El mejor disco, para mí, es el primero: Selected Scenes From The End Of The World, de 1992. Dicen que es dark wave.

8. Switchblade Symphony. Era una banda de San Francisco, compuesta por una compositora y una vocalista, con baterista invitado (bueno, era parte de la banda, pero se fue, entró otro y no pasó nada). También me quedo con su primer disco: Serpentine Gallery, de 1995.

9. A mí me gusta mucho la música que explora elementos más antiguos (instrumentos, melodías, armonías, qué se yo). De esas, mi favorita es Sopor Aeternus and the Ensamble of Shadows. No tiene disco malo, pero mi favorito es The Inexperienced Spiral Traveller, de 1997.

10. En esta misma vertiente, recomiendo mucho a Stille Volk, banda francesa. Su disco Exuvies, de 1998, es una joya.

11. The Legendary Pink Dots nos mete en problemas: no son góticos pero tienen un sonido muy gótico. Y su vocalista y líder, Edward Ka-Spel, es genial. Y por puro llevarme la contra a mí misma, recomendaré un disco de su proyecto solista: The Blue Room, de 1998.

12. No sé dónde poner a Agata Kristi, así que la pongo aquí. Es una banda rusa buenísima. No sé qué disco, porque los nombres están en ruso y mi maldito ipod no lee ruso así que aparecen un montón de vocales acentuadas raro. Pero el que traiga “Ein Zwei Drei Waltz” es muy bueno. La mayoría de los otros, también.

13. El Luto del Rey Cuervo. Banda española (así que son “siniestros” y no “góticos”, ja. Me gusta el disco que se titula como la banda. Es de 1998.

Y tampoco hemos hablado todavía del lado más electro, uy.

14. Die Form es una banda francesa con nombre alemán y una larga historia. Me gusta mucho de lo que han hecho pero mi favorito, casualmente, es el Bach Project, de 2008, en el que intepretan… pues eso, música de Bach. Y es una grandísima chulada.

15. This Morn’ Omina. Diiicen que es “tribal industrial” o “ritual trance”. Yo digo que es una chulada. Me gusta Le Serpent Blanc / Le Serpent Rouge, que es un todo compuesto de dos discos y que wow. Es de 2003.

16. Yendri. Creo que no es muy conocida, pero a mí me gusta. Es un proyecto unipersonal alemán. Su disco Breakdown of Reality, de 2000, trae mi rola favorita de ella, “Suck My Life Out”.

17. Das Ich. Banda alemana, formada a fines de los 80. En vivo son increíbles. Me gusta mucho Die Propheten, de 1991.

¡Y nos falta los mexicanos! A lo mejor es una discusión eterna ésta, que si son, que si no son, pero yo digo que sí son. Algunos, como Santa Sabina, Los Amantes de Lola, son suficientemente conocidos como para que yo los ponga acá. Algo así pasa con Hocico, que es electro y se ha hecho de mucha fama fuera de México. Así que voy a mencionar a

18. El Clan. Con su disco Sin Sentir, de 1994.
19. Hueco. Recomiendo el álbum Invierno (no sé el año. ¿Alguien sabe?)

y

20. Maldoror. Su único ep, Primer Canto, de 2000, creo.

 

Pilón: Una excelente recopilación: The Goth Box, de Cleopatra Records, es como un tour guiado por Ciudad Gótica. Muy recomendable.

 

Pilón 2: Ya se me iba la lista sin mi adorado Voltaire. No es justu, como decía Chava Flores. Y ya que estoy haciendo trampa, hasta propongo dos discos: The Devil’s Bris (1998) y To The Bottom of The Sea (2008) y de una vez otro, que es de dark country: Hate Lives in a Small Town (2010). Ese es de… ¡gothic country! Yiiiiiija!

 

foto cortesía de Fabienphoto.com
foto cortesía de Fabienphoto.com

Recortes

En estos días he tenido chance de leer como hacía mucho no leía. Como los libros son de una biblioteca, y no míos, subrayar no es una opción, así que me he puesto a transcribir los fragmentos que me gustan. Y como no quiero perderlos, pondré aquí unos cuantos de ellos. Siéntase el navegante bienvenido de echarles un ojo. Aquí van algunas citas tomadas de ¿Dónde es aquí? 25 cuentos canadienses. Panorama de las letras canadienses. Tomo I. (antología coordinada por Claudia Lucotti).

«Había dos vientos: el viento en fuga y el viento en persecución. El primero buscaba refugio en los aleros, sollozante, temeroso; el otro lo asaltaba allí y separaba los aleros para obligarlo a huir de nuevo. En una ocasión, mientras ella escuchaba, aquel primer viento de un salto se puso en medio de la habitación, asustado como pájaro que ha sentido en las alas el roce de unas garras: furioso, el otro viento sacudía las paredes y lanzaba zarzas contra la ventana hasta que su presa volvía a alejarse, temerosa,  simplemente para regresar y estremecerse entre los débiles aleros, como si no conociera otro santuario en este páramo enloquecido de polvo». (de «La lámpara al mediodía», de Sinclair Ross).

 

«Las personas que no demuestran sus sentimientos tienen ventajas prácticas. Pueden ir a que les maten como si no les importara, pueden despedir sin pestañear a sus hijos que van a la guerra. Su educación está dirigida a enfrentar las crisis. Cuando una llega, se saben comportar. Pero en la vida diaria eso es una verdadera masacre. Los muertos de alma y corazón cubren el paisaje de escombros. De todos modos, mantener el rostro impávido hace que la vida sea tolerable bajo presión. Hace que la vida pública sea tolerable; es todo lo que digo, porque en privado la gente continuaba emborrachándose y persiguiéndose con botellas y cuchillos, llamaba a la policía para quejarse de que los vecinos estaban introduciendo gas tóxico por las ventilas, abandonaban infantes y padres ancianos y escribian cartas a los periódicos a favor del castigo corporal, con imaginativas sugerencias. Cuando regresé a Canadá ese junio, por lo menos una cosa había quedado clara: sabía que no tenía nada de malo que la gete se riera y llorara en público.» (de «En la juventud está el deleite», de Mavis Gallant).

 

«…en lo hondo de nuestros corazones nos rechazamos, y en cuanto a ese pasado que tanto presumimos de compartir, en realidad no lo compartimos, pues cada una de nosotras lo guarda celosamente para sí, con el pensamiento íntimo de que la otra se ha vuelto una extraña y ha renunciado a sus derechos.» (de «La paz de Ultrecht», de Alice Munro).

 

«Ni se te ocurra pensar que una persona desea morir nada más porque todos consideran que no tiene una razón para vivir», (de «la paz de Ultrecht», de Alice Munro).

 

«Y allí estaba. Adviniendo. Subiendo por la colina de nuestro jardín de atrás, con el cuerpo inclinado hacia adelante y la túnica ondulándose en el viento. Él advenía. Y yo no estaba lista.» (de «El día que me senté con Jesucristo en la terraza y sopló el viento y me abrió el kimono y Él me vio los senos», de Gloria Sawai).

 

«Una vez satanás se me acercó, con pelaje oscuro, garras, ojos rojos y todo lo demás. Me exhortó a cruzar la calle y lo hice, delante de un auto que frenó a tiempo. Expliqué: ‘El diablo me dijo que lo hiciera’. En aquel momento no tenía idea de que mis padres no creían en lo que me enseñaban en la escuela de monjas (por cierto, satanás no es bilingüe; habla francés quebequense). Mis padres no tenían Dios y por lo tanto ningún Ángel Caído. Me regañaron por mentir, que era algo que mi padre odiaba y que mi madre hacía regularmente.» (de «En la juventud está el deleite», de Mavis Gallant).

 

«La realidad, como siempre, era estrecha y opaca.» (de «En la juventud está el deleite», de Mavis Gallant).

 

Gloria Sawai
Gloria Sawai

 

Series que quiero ver

1. Una serie coreana que sí existe

Vagando en Wikidrama, después de enterarme del resumen completo del dorama que me acaba de aburrir, me encuentro el resumen de otra serie coreana que se me antoja muchísimo ver: Mi novia es un Gumiho. Nada más lean el resumen pa que vean por qué se me antoja:

Cha Dae Woong accidentalmente libera a un Gumiho, un legendario zorro de 9 colas que come hígados humanos. Él conoce a una linda chica que de hecho es el Gumiho que liberó. Cuando Dae Woong se da cuenta de lo que hizo, el intentará mantenerla feliz y ocultar a todos los demás el hecho de que ella es un Gumiho. A medida que la historia avanza, el legendario Gumiho (más tarde llamado Mi Ho) quiere ser humano. Mi Ho descubre como lograrlo mediante un veterinario llamado Park Dong Joo (que tampoco es humano), ella deberá beber la sangre de Park Dong Joo para convertirse en humano en un periodo de 100 días mientras Dae Woong debe mantener su aliento de zorro. Por otra parte, Dae Woong no podrá salir con nadie además de MiHo durante los 100 días. Sin embargo, Dong Joo no le dijo que para convertirse en humana al cabo de 100 días, Dae Woong debe morir. Muchos problemas se esperan cuando Mi Ho y Dae Woong eventualmente se enamoren.

¿A poco no suena interesante? Siento que combina la comedia romántica adolescente con lo fantástico de un modo muy particular, muy propio de su lugar de origen, al incluir seres propios de su mitología. Y entonces me rompo la cabeza pensando: ¿habrá algo así aquí? Y eso nos lleva, claro, a

2. La serie mexicana que me gustaría que existiera

O aunque fuera telenovela (pero mejor serie, porque me aburro rápido)

Me gustaría una serie que combinara el melodrama romanticoide con las expresiones tradicionales fantásticas de nuestro país: ¿qué tal un chavo que se enamora de la Llorona? ¿O una chica bien que se enamora de un aprendiz de chamán? Así, de pronto, se me ocurre un inicio de historia:

Un chico de ciudad que se ve obligado a mudarse al campo (¿qué tal estudiante de veterinaria) y que conoce a la hija hermosa y sencilla y misteriosa de un hombre no-querido en el pueblo (lo acusan de nahual, justo). El chavo piensa que es superstición y cree, con su arrogancia citadina, que él puede ayudar a la muchacha, sólo para descubrir que todo es cierto… Ya, si ustedes quieren, le ponemos final trágico o feliz (voto por feliz).

La pregunta es: ¿cuándo será capaz la tv mexicana de hacer algo así? ¿cuándo será el público mexicano capaz de ver algo así? ¿Por qué, en general, percibimos como uncool o poco glamoroso o cero deseable lo relacionado con nuestras raíces? En fin, por más que le pienso, lo más cercano que se me ocurre es El extraño retorno de Diana Salazar y pues, así que digamos «serie para adolescentes», pues no, no era.

(Si escribo la novela, ¿alguien de ustedes se interesaría en leerla? ¿me la publicarían?)

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El crepúsculo, a lo lejos

elie wiesel

Durante un tiempo tuve el hábito de transcribir fragmentos (largos) de novelas que me gustaban para compartirlas con un amigo que transcribía fragmentos (largos) de novelas que le gustaban para compartirlas conmigo (espero que sólo conmigo, pero no lo sé). Era emocionante. Claro, uno podía ir y comprar el libro y leer de un jalón en vez de por entregas; pero tenía algo de emocionante, de personal, eso de leer las entradas aquellas, sabiendo que el interlocutor se había tomado el tiempo de transcribir… Claro, probablemente era un paso de transición entre los hábitos analógicos y los digitales que estábamos comenzando a forjar: ¡era tan nuevo eso de internet, el mail, la inmediatez!
Pasó el tiempo, perdimos el hábito, ambos (al menos el de mandarnos los fragmentos transcritos); pero algunos de los fragmentos se quedaron, aquí y allá, en un mail viejito, en un disco de respaldo, qué sé yo.
Y hoy me encontré, buscando otra cosa, uno de esos fragmentos: el inicio de la novela El crepúsculo, a lo lejos, de Elie Wiesel, uno de mis autores favoritos. La novela me archirrencanta, por cierto. Se las recomiendo montón y, como muestra, les dejo lo que jallé:

1.
Voy a enloquecer. Ahora es seguro. Después de la tempestad viene la calma. Oscilo entre ambas, por todas partes están las negras fauces del perro negro, veo el fondo del precipicio: tengo miedo y, sin embargo, tengo deseos de lanzarme. Avanzo y retrocedo al tiempo, al mismo paso, con el mismo designio. Hablo al callar, callo al hablar. Escucho al médico decirme: “cuidado, eres peligroso”.
¿Peligroso yo? ¿Por qué habría de serlo? ¿Porque conozco la verdad? Pero si no la conozco. ¿Porque la busco, entonces? Pero si ella me rehúye igual que la razón.
Afuera un viento suave sopla hacia la montaña. Me traslada a la infancia. En el camino eres tú a quien encuentro. Tú, la fuente tanto de mis certezas como de mis angustias.
Todavía es temprano, pero ya la clínica duerme. Abajo el pueblo duerme igualmente. Pero yo tengo miedo del sueño. Allí me espera un viejo; sé y no sé, ya no sé, quién es.
En mi sueño todo es estable. Ahora bien, prefiero la inestabilidad. En un mundo ordenado, me place ver nacer una conciencia que se desarrolle e inflame para denunciar la mentira de ese orden. Me gusta escuchar al viejo loco que hace tambalear todo lo que parece sólido.
Tambalea la piedra en la piedra, el cielo en el techo y el techo en la calle, y la calle en el adoquinado, y los vivos en las sepulturas. Tambalea el pensamiento en el pensamiento, el sueño en la memoria, la oración en las lágrimas del agonizante.
Mira: avanzo, avanzo hacia el recinto, me dirijo al océano. Un paso más, una palabra más y estaré del otro lado.
De ahora en adelante voy a reflexionar de otra manera, voy a expresarme en otra lengua, voy a reaccionar de modo inédito. Abandonaré mi cuerpo, repudiaré mi razón, me arrojaré a otra identidad, voy a precipitarme en otro tiempo y a enfundar un hábito que nunca ha sido el mío.
Adiós, yo.

2.
Todo mi ser me lo dice. Voy a enloquecer; probablemente ya ocurrió. ¿Soy yo el que veo en el espejo? ¿Soy yo el que te habla, el que me habla? ¿Es mi mano la que te escribe? ¿Por qué tiembla mi mano? ¿Es mi cabeza la que estalla, mi sangre la que azota mis sienes? ¿por qué tengo la impresión, la sensación de estar despierto incluso cuando duermo, como si otro durmiera en mi lugar? En mis sueños veo dos hombres que corren hacia el mar, uno detrás del otro, e ignoro si yo soy uno de ellos, o el espectador que los observa, o el ahogado que les pide auxilio. Nada es normal, ¿no es cierto?
No es normal este deseo que me invade, cada vez más, de gritar contra el ruido y la luz… contra el ruido que hace la violencia del crepúsculo que se niega a ceder ante la súplica de las estrellas. No es normal, te lo digo, no es normal esta necesidad que me domina de huir de este cuarto, de esta institución, de esta sociedad, de esta existencia, y de hablar a los árboles, a las raíces, y también de escucharlos. Y es que a veces se dirigen a tus piernas, otras a tus oídos, a tus labios, a tus dedos. Cantan en primavera. Entonces todo canta, las ramas y las flores y las hojas. Cada manojo de hierba canta a su manera, solía decir en gran narrador jasid, el rabino Najmán de Bratslaf.
También sucede que las nubes enloquezcan. En tales ocasiones su canto es peligroso. ¡Qué le vamos a hacer: las amo! Voy a impregnarme a fuerza de escucharlas. Seré un árbol en el bosque, flor entre las espinas. Moriré con el sol y me levantaré al amanecer. Seguiré los pasos del anciano loco que murió más de una vez. Reencontraré su locura y me remontaré hasta la fuente de la misma.
No me abandones.

3.
—Nada se agita en mí —dice el enfermo—. Nada vive ya en mí, excepto el miedo. Termino por comprender su alcance: temo haberlo olvidado todo. ¿Cómo hacer para trazar de nuevo mi camino? ¿de qué aferrarme para recobrar unas migajas de memoria, algunos trozos de mi pasado ser? Sé (ignoro cómo, pero lo sé) que la memoria es función del tiempo, o al menos de la duración. ¿Qué hay que hacer? Debo insertarme en el tiempo, no importa en cuál, en una conciencia en la que el tiempo no pueda ser borrado como la arena en una ruta frecuentada. Podría hacerlo, con tal que me fuera posible respirar, pero ni pensarlo; además, no se puede pedir demasiado de los muertos: si se pusieran a respirar como todo el mundo, ¿a dónde iríamos a parar? Que los vivos respiren, que se ahoguen; yo sólo les envidio la memoria, nada más. Ni la dicha, ni la curiosidad: únicamente la memoria… En mi tumba, a solas con mi cuerpo, entregado a él, me doy cuenta de súbito de que espero algo, ignoro qué; sé que espero a alguien, ignoro a quién. Sí, algo va a ocurrir, pero ignoro qué y quién va a producirlo. Sé, sin embargo, que esta espera corresponde a una lección aprendida. A partir de ella, a costa de considerables esfuerzos, reconstruyo la trama: la espera física se convierte en espera mental; la nebulosa espera cobra una forma, la forma de la palabra. Sí, hace tiempo había leído, en un libro viejo y polvoriento, que tres días después del entierro un ángel toca en la tumba del difunto y le pregunta el nombre. Desgraciado de él si lo ha olvidado. Eso es lo que me ha acontecido: he olvidado. Soy presa del pánico: ¿quién soy? ¡Dios de mis ancestros, ayúdame!: ¿quién quisiste que fuera? Veo mi rostro hundido, mis ojos mustios, mi boca, sé que esta visión de un hombre enfermo y algo entrado en años es la mía, sé que este hombre soy yo; pero igualmente sé que este saber es insuficiente, sé que este hombre es la suma de sus experiencias, de sus remordimientos, de sus fracasos, de sus triunfos, de sus silencios; en una palabra, de su memoria. ¡Oh, pobre de mí, carezco de memoria! Ya no recuerdo ni mi propio nombre. Y el ángel va a llegar de un momento a otro. ¡Va a golpear en mi tumba! ¡Me preguntará mi nombre y yo permaneceré mudo! ¡Repetirá la pregunta y no sabré qué responder! ¡La hará por tercera y última vez y todavía no tendré nada qué responder! Entonces se apoderará de mi alma y la lanzará a través del infinito, lejos de los hombres y lejos de Dios, irrecuperable, maldita por los siglos de los siglos.

El crepúsculo a lo lejos, Elie Wiesel, ed. Norma