Los libros son ventanas a otros universos (País de maravillas)

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Hoy, en mi columna País de Maravillas en La Jornada Aguascalientes, hablo sobre un libro que Alberto me regaló el año pasado. Editado por Cinco Puntos Press, El día que nevaron tortillas fue una lectura gratísima que me hizo pensar en cómo los libros nos llevan a descubrir maneras de ver el mundo distintas a las muestras. Ya sé que no descubrí el hilo negro, pues, pero será un gustazo si le echan una leída a mi texto y me cuentan qué libros les han dejado sensaciones similares.
El artículo está en esta liga.

Hoy tocó cinito: Tekkonkinkreet

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Hoy tuve un día movidito: en la mañana desayuno familiar con mi papá, mi prima Marysol y Alberto, seguido de larga y sabrosa plática con mi prima. Luego, visita obligada a la estética Romero 74  (ya era yo una facha total: desde agosto no me pasaban la navaja por la cabeza ). Como siempre, Javier hizo milagros. Quedé muy contenta.

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(¡Alberto también recibió su dosis de navaja, por cierto!)

Alberto pelicorto

Para cerrar el día, comida y peli con mi queridísimo Guillo, amigo adorado, con Burbuja, su roomie (me volví fan, ¡yo quiero que Primo y Morris sean como ella cuando sean grandes!) y, por supuesto, con Alberto mon amour. Vimos Tekkonkinkreet, película animada de 2006, dirigida por Michael Arias.

Guillo y Burbuja

¡Qué buena peli! La trama es un poco enredada pero, en corto, narra la vida de dos niños huérfanos que viven en la calle: Kuro (Negro) y Shiro (Blanco). Aunque sus personalidades pueden parecer opuestas, se complementan y se adoran. Lo malo es que su ciudad y sus vidas mismas están amenazadas por un villano horroroso que lanza contra ellos primero a yakuzas y luego a unos asesinos sobrehumanos. Hasta ahí de la trama. Mejor les cuento que lo que más me gustó fue, por un lado, el estilo de la animación, super detallado y a ratos estilo acuarela; y, por otro lado, la manera en que los sucesos sobrenaturales son contados como si fuera el realismo más costumbrista. ¿Que los niños vuelan? Ah, sí. ¿Que los asesinos son sobrehumanos? Sí, claro. En el mundo diegético de esta historia eso es lo cotidiano y a nadie parece sorprenderle ni tantito, mientras uno como espectador se pregunta si hay que tomarlo literal o como metáfora, y, sobre todo, mientras lo disfruta uno con la bocota abierta.

Por cierto: ahora me entero de que Tekkonkinkreet ganó, entre otros premios, el de Mejor Película Animada de la Academia Japonesa en 2008.

¿Mi consejo? Tengo varios:

1. Frecuenten a sus familiares queridos, dense tiempo de tomar cafés y platicar con ellos por horas.

2. No dejen pasar mucho tiempo entre una visita a la estética y la siguiente ;)

3. Compartan tardes bonitas con los amigos queridos, sobre todo si tienen gatos guapos :P

4. ¡Vean Tekkonkinkreet!

(Claro, si no quieren, pus no y ya).

Burbuja