Raquel Castro (foto por Dushka Barranco)

Hola. Yo soy Raquel Castro Maldonado. Soy mexicana… y soy escritora.

Uff, lo dije. Y es que durante mucho tiempo, me trababa cuando me preguntaban sobre el tema. Decir soy escritora o estoy escribiendo una novela me generaba una angustia tremenda. Por suerte, he ido superando esa y otras angustias. Y sigo escribiendo, que es algo que me fascina.

Claro, no es lo único que hago: además, he sido guionista, profesora de guión, periodista, promotora cultural… Incluso, durante un brevísimo tiempo, fui asistente administrativa en la consejería agrícola de una embajada sudamericana. Durante algunos años, hasta febrero de 2013, trabajé en el Instituto Nacional de Bellas Artes organizando presentaciones de libros, charlas, conferencias y premios literarios. Luego descansé un tiempito de los horarios establecidos y los espacios godinescos, pero en 2016 volví a las andadas y trabajé cinco años en este archivo histórico, donde me encargué del área de Comunicación. No dejé de escribir, y ahora estoy escribiendo nuevamente de tiempo completo.

En 2012, después de un par de años de trabajo y de algo más de tiempo de publicar cuentos aquí y allá, completé mi primera novela: su título es Ojos llenos de sombra y ganó el Premio Gran Angular de literatura juvenil de ese año. Antes (ejem) gané también un par de premios de periodismo, pero si esas cosas les interesan, prometo que pronto pondré aquí un currículum más formal.

Desde entonces he publicado dos novelas cortas para niños (Exiliados y Lejos de casa); tres novela largas cuyos títulos son Dark Doll, Un beso en tu futuro y El método infalible para ligarte a quien tú quieras; un ebook y un libro impreso de cuentos (titulado El ataque de los zombis parte mil quinientos), y un ensayo sobre modificaciones corporales. Además, fui coantologadora de una colección de cuentos de zombis escritos por autores mexicanos y coautora de un manual de escritura y de otra novela: El club de las niñas fantasma. Esos dos últimos libros los escribí “a cuatro manos” con Alberto Chimal, mi esposo, y nos divertimos muchísimo haciéndolos, lo que sea de cada quién. Creo que he tenido mucha suerte porque estoy haciendo, precisamente, lo que más me gusta.

Llevo ¡veinte años! escribiendo en esta bitácora, que empezó en Blogger y luego se mudó a este sitio. (Aquí pueden ver todas las publicaciones.) También me pueden encontrar en FacebookTwitter, Instagram y YouTube. Vivo en la ciudad de México con Alberto y mi gato Morris (antes teníamos también otro gato, Primo; pero murió el año pasado, sniff). Y sigo escribiendo.

Hay varias cosas que me apasionan: me gustan los zombis, el humor, la imaginación (claro), la arqueología, la comida, los libros y todas las otras cosas de las que se puede leer aquí.

Y escribir, claro.

Y uno de mis abuelos era Marciano. ¡De veras!