Buscaba información sobre otra cosa (algún tema importante, de esos que suelen absorber mi tiempo) cuando caí a un link rarísimo. Era una página de periódico que, en tono derrotista, declaraba:
El 52% de los canarios no acude a actos culturales y el 24% no lee nunca
De entrada yo no entendí lo malo: «jijo periódico amarillista -pensé-. Es un descubrimiento increíble, que puede cambiar el rumbo de la civilización, y éstos prefieren ver el vaso medio vacío». Y es que, claro, no hace falta mucha imaginación para ver el otro lado de esa moneda: quiere decir que 76% de esos pajaritos canores lee, aunque sea de vez en cuando, y 48% de ellos incluso asiste a actos culturales. Wow!!! Y sólo hablamos de los canarios. ¿Qué será de los periquitos, los cenzontles, los colibríes?
«¿Habrá que crear bibliotecas con alpiste?», me pregunté.
Luego me preocupé un poco, porque jamás he coincidido con un avechucho de ésos en ningún acto cultural, lo que bien puede querer decir que asisto menos que ellos, o que mis gustos no son compatibles con los de semejantes gurruminos.
Pero ¡eran tantas las posibilidades! canarios en los actos culturales podría significar una nueva estrategia para atraer gatos a los actos culturales, y eso sería el novamás. Siempre he luchado por la promoción de la cultura en los felinos (por lo menos, me conformaría con que Primo leyera un libro cuando yo leo, en lugar de echarse encima del libro que trato de leer yo).
«Habría que revisar mejor las carteleras -me dije-. Buscar la sección para aves, o tratar de deducir qué tipo de actos culturales les pueden interesar». Porque debe ser LA onda ir a un acto cultural lleno de trinos y chifliditos («ojalá no cagoteen al resto de los asistentes», reflexionó la parte más abyecta de mi ser).
Emocionada, di click en el enlace, pa ver si había más información sobre el asunto («debe ser muy divertido cuando les caen mal los presentadores», insistió esa parte abyecta de mi ser). Y… ¡oh, desilusión! olvidemos el gran salto cultural que esperábamos. Adiós al Palacio de Bellas Artes lleno de bigotes. No más cagotizas a los presentadores insulsos. La nota, aburrida y poco periodística, se refiere a un grupo de isleños. ¿Por qué iba a interesarme? ¿Se creerán que soy pariente de Gilligan?