Varios días sin escribir. Lo siento.
Tan sólo abro la página de blogger
y se me olvida todo:
Las ideas, los pesares, las historias.
Todo.
Y me quedo
inmóvil como zombie
(como zombie calmo, que son los mejores)
sin teclear, sin pensar
sin respirar…
Gruñendo
hostilmente gruñendo
mientras devoro el cerebro de un coworker.