¿No olvida nada…?

El sábado se me olvidó venir a poner la entrada semanal. No sé qué pasó: cuando desperté, me acordaba perfecto de que tenía que hacerlo; pero entre una y otra cosa… pues no lo hice. Y luego ya no se me olvidó, pero me costó trabajo hacerme de un ratito para venir. En todo caso, lo sucedido me inspiró para la pregunta de la semana: ¿en qué piensas cuando te digo «olvidos»?

Yo pienso en una cosa que me pasa en ocasiones y que me cae muy gorda: me acuerdo de algo que tengo que hacer (felicitar a alguien por su cumpleaños, llevar algo que prometí a una reunión, poner una entrada en el blog…) pero lo aplazo: al ratito lo hago, me digo. Y a veces me vuelvo a acordar varias veces -y lo vuelvo a aplazar una y otra vez. Hasta que, de repente, ya no lo aplazo… porque ya no me acuerdo. Y vuelvo a acordarme cuando ya pasó el cumpleaños, o ya llegué a la reunión o…

Hay otros olvidos que me parecen más extraños: en general creo tener buena memoria, así que cuando me hablan de alguna vivencia compartida, de la que yo no recuerdo absolutamente nada, me da un terrorcito… o como cuando se me olvidó la cara de un maestro (y la sustituí con la de un actor). Y cuando llegué a buscar al maestro, porque iba a ser sinodal en mi examen de titulación, me sentí dentro de los Expedientes X y la pasé muy muy mal.

Pero un olvido que me entristeció mucho fue cuando dejé a Pepe, mi zorrillo de peluche, en un avión. Llamé a la aerolínea, rogué y supliqué (mentí un poquito: dije que era el muñeco favorito de «mi hija de cinco años»), pero según ellos no lo encontraron :(

Y ustedes, ¿qué olvidan? ¿O qué les gustaría olvidar? ¿O qué hacen cuando alguien más olvida algo que es importante para ustedes? Yo antes me tomaba muy a pecho que olvidaran mi cumpleaños, pero con los años me he vuelto más sosegada, supongo -o comprensiva, con eso de que yo misma olvido felicitar a otros cumpleañeros.