10 olores que me chocan

Casi se me acaba el día sin hacer mi lista de hoy, a pesar de que Alberto sacó el papelito desde temprano. Pero como decía Confucio, «Más vale tarde que nunca», así que aquí voy:

  1. Ese olor a encierro húmedo que inunda los lugares encerrados… y húmedos. Dah.
  2. Obviamente, todos los olores a descomposición. Supongo que es como estamos cableados. Así que no abundaré en ellos.
  3. El olor a comida grasosa (cuando acabo de comer)
  4. El buqué de añejamiento de las personas que, como los peces en el río, beben y beben y vuelven a beber (esa peste a crudo que brota de su sudor, puaj).
  5. Los perfumes dulces, y más cuando alguien abusa de la dosis.
  6. Olor a clavo. Me hace pensar en el consultorio del dentista.
  7. Aroma a perro mojado.
  8. Eructito de gato que acaba de comer
  9. Le llaman «choquía»: ese tufito que sale de los trapos sucios y mojados.
  10. El peor de todos los olores del mundo: el mal aliento de alguien que tiene caries, daño hepático y que, pa colmo, fuma. Es feo y preocupante a la vez.