Categoría: Varia invención

Todo lo que no cae en otras categorías. O bien: pura loquera.

  • Los blogs también tienen corazón

    Y bueno, eso quiere decir que también merecen vacaciones. Sé que en parte eso significa que muchas de las vivencias maravillosas que he estado experimentando se perderán del ojo lector para siempre (aunque las anoto en mi diario, soy realista y sé que probablemente nunca las transcriba ni aquí ni en otro lado).

    Pero -vamos- que el descanso nos hacía falta a todos: al blog, a mí, a mis dedos, a mis ojos, a mi espalda, a mis riñones, a mi túnel de los Cárpatos…

    En todo caso, como hoy es jueves 14 de mayo, y todos sabemos lo que se celebra el jueves 14 de mayo de cada bisiesto, heme aquí, escribiendo -pero poquito, para que el blog no haga huelga.

    Estoy en Córdoba, España. El clima está a 35 grados en promedio, aunque hoy amaneció nublado; dan las 10 de la noche y todavía hay luz de sol.

    La ciudad es pequeñita, simpática, hermosa. Es fácil perderse en sus callejones y olvidar el siglo en que se vive.

    Si caemos en la tentación comparativa, diremos que se parece un poquitín a Taxco (así como Madrid de noche se me figuró un inmenso Festival Cervantino Guanajuatense, nomás que -a Dios gracias- sin panistas).

    Es una ciudad con calles estrechas y paredes encaladas, patios interiores y balcones.

    Es un poquinho triste, si pensamos que fue la sede cultural de España antes de que a los católicos les agarrara una de sus proberbiales explosiones de intolerancia…

    Fui ya a la Sinagoga (lo que queda de ella) y me falta ir a la Mezquita. He caminado toda la parte histórica (o casi) y buen trecho de la comercial. Lamento informarles, queridos, que hay apenas dos librerías, aunque el equivalente de El Palacio de Hierro tiene más libros que todo Gandhi, me cae que sí. Así que a quienes han encargado libros, dos o tres cosas:

    1. Denme los títulos asap a mi cuenta de hotmail

    2. Comprendan que viajo con recursos limitados y no puedo desembolsar, en total, más de 200 euros en libros, por lo que no se manchen. Sé que es un comentario asqueroso por materialista, pero la culpa es de mi papá por no ser un narco poderoso, de esos que mandan a sus raquelinas a Europa nomás a blanquear dinero.

    3. En Córdoba estoy hasta el viernes 22 a las 3 pm. A esa hora me voy a Madrid, a donde llego a eso de las 9 pm. Al otro día vuelo de regreso a las 9 am. Dicho de otro modo, si no hay en Córdoba los libros encargados, ¡nos jodimos! Espero que lo comprendan y sean, je, comprensivos.

    A quienes han encargado flores: olvídenlo. Acabo de ver La bella y la bestia, y ni en pedo me voy a poner a arrancar rosas en los jardines de por acá. ¡Ja!

    A quienes no encargaron nada, no se preocupen: podré con el encargo seguramente :)

    Una cosa extraña: la filmoteca de Andalucía está llena de hormigas. Anoche incluso las soñé. Brrr.

    Y bueno, yo creo que escribo la próxima semana, ¿vale? Mientras, cuidáos, portáos y mandáos los listáos de libráos (en los casos correspondientes).

    Saludos del tipo rax espeshal a la Fla-k, Felpu, Rasabadú, Bubu, Felipe Huerta, 7o sentido, Joe Mercury, y muy en especial a Luisfey, quien me ha dado tantos tips, a Arochito que fue un gran guía y excelente compaña en Madrí, a Cin y sus consejos, a Erika con su buena vibra, Maribel con su ánimo, y, but off corpse, a Alberto Chimal.

    Sin ustedes y su interés, amigos, probablemente no me habría animado a hacer este viajecín. Ah, y al queridísimo Subcielo, pero él viene mañana, así que le daré las gracias (y los paquetes que le enviaron) en directo.

    Basta de sentimentalismos (sniff) que el teclado hace corto si se llena de lágrimas.

    Je. A comer.

  • Parto, no sin dolor

    Gracias a todos, por todo.

    Me voy, dos semanas, y no sé cada cuándo pueda ponerle al vicio (this blog, that is).

    Mientras, abrazos miles.

  • Y las ronchas no se van.

    Pero ya me vio el doctor. Me recetó avapena y dice que no es grave pero que NO me rasque.

    Hm. No tengo mucho más que decir: cuando no estoy pensando en rascarme, me estoy preguntando cómo terminar de poner mis cositas en orden para el viaje.

    Estoy vuelta roncha. Y las ronchas no se distinguen por su brillantez al pensar, o al escribir. Por lo menos deberían hacer descuentos en los vuelos transcontinentales a las ronchas simpáticas, je.

  • Y de pronto es viernes

    Ok, el lunes me paré de nuevo (luego de pararme y despararme) y fui a trabajar. Fue un día pesadísimo, juro que sentí como que era el doble o el tripe de chamba. Cuando finalmente guardé la lap para irme a casa, escuché a una chica de servicio social que decía: ‘¿weeeeeey? qué bueno que ya es media semana, ¿no?’

    Exagerada. ¿De cuándo a la fecha se le llama ‘media semana’ al lunes? Pero resulta que cuando salí del trabajo -extraño- mi celular, que había estado ‘fuera de servicio’, marcó haber recibido 25 mensajes. De lunes, martes y medio miércoles.

    Recordé mi cita sagrada con Mme Mergruen y Luisfey y me lancé a comer con ellos. Por suerte seguía siendo miércoles cuando llegué. Comimos, tomamos café, platicamos por horas. Llegué a dormir a las 12 de la noche.

    Fue un sueño reparador, pero ahora que despierto, me entero que es viernes, que es último día para meter los papeles de la otra beca, que el próximo viernes me voy a Madrid, que falta muy poco para la presentación del libro de Alberto, que mañana participo en la mesa de presentación de la revista ‘Generación’ (Oaxaca 85, colonia Roma, ciudad de México, a media cuadra de la fuente de las Cibeles; 9 pm, 50 pesos la cuota de recuperación, incluye vino de honor y un ejemplar de la revista, con un magnífico texto mío, je), que ya pasó medio año, que faltan menos de 4 meses para la boda, que tenemos que ver departamentos, que me estoy volviendo loca.

    ¿Alguien sabe cómo bajarle un poquito el ritmo a la vida?

    PD. Hoy amanecí convertida en la roncha humana. ¿Alguien sabe de medicina? ¿Qué es cuando se tiene pequeñas ronchitas, tipo salpullido, all over el cuerpo, rojas y llenas de comezón? (y eso no es exageración. sólo mi cara está libre de ellas).

  • Lunes por la mañana

    Me levanto a las cinco de la mañana y lo primero que pienso es ‘necesito otro ratito de sueño’. Pero luego se me trepa el superyó a los hombros y no hay remedio. me paro. me baño. me visto. me dispongo a salir corriendo (luego de desayunar) y entonces… descubro con horror que es sábado. uff. vuelvo a dormir (me vuelvo a poner la pijama, claro). me acomodo en la cama. cierro los ojos, satisfecha. y entonces, dan las seis, y viene mi papá a decirme que es lunes, que si no voy a ir a trabajar.

    no entiendo nada.