Banffiversario: 14 de octubre de 2014

La del 14 de octubre fue una entrada cortita. De ella destaco mi rancherez. ¡Qué mal conmigo! Supongo que es algo que tendré que moderar, sniff. Y bueno, la entrada dice así:

14oct

Pues ayer ya no fui al súper. Cené en el Vistas y me fui al gym, hice 45 minutos de elíptica. Luego me vine a mi cuarto y entonces, como a las 10, me escribió Carlos que estaban no sé en dónde con los músicos. No fui :(

Hoy, por cierto, no pude trabajar, estaba toda desganada o como ida. Desayuné en Vistas, me fui al estudio y estuve revisando una historia que quiero que sea novela, pero no pasé de eso. Así que bajé al pueblo, compré unas botas y unos tenis (y dos bras de ejercicio) (y dos playeras) (y una bolsa de tela). Luego fui al súper. Compré yogurt, zanahorias, sopas instantáneas. Y luego fui al correo, a dejar las postales que me faltaban. Regresé al estudio y de ahí fui a cenar con los mexibanffs. Pedí una sopa de zanahoria y ensalada Cobb, muy buena. Luego fui al gym e hice media hora de elíptica. Y ya :)

Ahora veo HIMYM y luego iré a dormir. Zzzz…

banff dia 9

No lo escribí en el diario pero sí en el pie de foto: ese día recibí la primera carta de las que llegaron estando yo en Banff. Fue una gran alegría. El pie de esta foto decía así:

Día 9: A las 7:30 am todavía es de noche; a la 1 pm recibí la primera carta; a las 4:30 me fui a mandar las postales que faltaban; a las 7:30 pm ya otra vez es de noche; a las 9 pm clausuro actividades con media hora de elíptica…

Banffiversario: 13 de octubre de 2014

Con esta entrada las crónicas empiezan a ponerse buenas -empecé a comer como dios manda después de pasar una semana muy light. O eso creo recordar… (Y volví a escribir, yeah).

13 oct 2014

Lunes. Día de país de maravillas. Me levanté temprano y desayuné en el Vistas: un poco de huevo revuelto, jamón, manzanita al horno (con almendra, azúcar morena y avena), un poco de yogurt y café. estuvo muy rico, la verdad. me robé una manzana y una naranja y me fui al estudio. Conocí al vecino del Hemingway, Matt, editor de pelis. me cayó bien. Y trabajé. Acabé mi país de maravillas y terminé la primera versión de «Chicles». me emociona.

 

Ahora estoy de nuevo en el Vistas -comí ensalada, pavo, sopa de pasta y tocino (que sabe un montón a sopa de tortilla, sólo que sin tortilla), coles de bruselas, camote, un poquitito de arroz y una mini rebanada de un pastel de plátano y chocolate que estaba lo máximo. Ah, y café. Y agua. No he tomado nada de cerveza desde que llegué!!! Muy bien por mí, no? :P

Ah. Hace rato me escribió Carlos, uno de los artistas mexicanos que andan acá, para decirme que otro, Renato, se irá de emergencia porque murió su mamá. Qué mala onda. A Renato no me ha tocado verlo para nada, pero igual se siente feo saberlo en esa situación. No sé si haya algo que pueda yo hacer. Supongo que nada :(

Tendría que ir al súper, creo. ¿O iré hasta mañana?

 

banff dia 8

Banffiversario: 12 de octubre de 2014

El 12 de octubre del año pasado fue mi primer día de no escribir. Tuve varios estando en Banff, ahora que me acuerdo. Los primeros me daba mucha angustia, sentía que estaba perdiendo el tiempo, pero luego vi que eran otra parte del proceso creativo y me calmé. En esta entrada se conmemora la primera hamburguesa que comí en Maclab -todavía las extraño, caray.

12oct2014

Ayer, luego de escribir mi entrada anterior, fui a sentarme con los fonquis a la orilla del lago. comimos almendras. me sentí a gusto. Luego regresamos al coche, a Banff. Devolvimos el auto rentado y subimos al centro. Comimos en Maclab. Pedí una hamburguesa con papas. Estaba lo máximo en la vida. Así, lo mega-máximo. Luego fuimos al lounge del 2o piso a vver una peli. Horrenda. Mal hecha. Con sus momentos pero, en general, espantosa –> «Stepbrothers», de Judd Apatow. Ese tipo tiene algo, es consistente en lo que hace, aunque es muy malo. Alguna vez tendría que escribir sobre eso -yo lo entrevisté cuando «Ligeramente embarazada».

Fue la última noche de Jacques aquí. Es buena onda.

Luego de la peli me fui a mi cuarto. Me puse a ver HIMYM y ¡al fin! me topé con que ya dijeron lo del premio de Alberto. No, miento: me enteré de eso antes de la peli.

Platiqué con mi papá en Google Hangouts, por cierto. Me quedé despierta hasta tarde para platicar tantito con Alberto, que en la madrugada se fue a Ecuador. Sé que esto es tonto pero lo extraño más al saberlo más lejos :(

Hoy tardé en pararme. Vi tele, noticias sobre el ébola. Me mensajeé tantito con Alberto, que ya estaba en Panamá, en escala. Desayuné nutrimeal. Me bañé. lavé ropa en la tina :P

Y ahora estoy en el estudio, tomando café. Un poco desganada, la verdad.

 

11.40 pm

No pude trabajar, seguí desganada. Y de veras traté, pero no hubi caso. Así que vi Netflix y luego me fui al pueblo. Fui a Safeway y a varias tiendas (hay una de cosas de navidad todo el año. Y no está nada mal, tiene una sección gourmet). Pero no compré nada. Y eso estuvo bien.

Regresé al estudio, tomé nutrimeal y me regresé al cuarto. Mi ropa se secó, excepto dos pares de calcetines :) Mañana toca País de Maravillas. Ah, y platiqué tantito con Alberto. Le está yendo bien en Ecuador :)

 

banff dia 7

[La nota con la que puse esta foto en Facebook dice:

Día 7. Concluye mi primera semana en Banff. Domingo. Día de ir a la iglesia (bueno, yo no, pero seguro hubo quien fue a la iglesia), de ir al súper a comprar cereal (yo prefiero el Lucky Charms pero no faltará quien compre «sexcereal»), de ver cómo coexisten Navidad y Halloween en las tiendas de regalitos (y muchos osos y alces de peluche) y de recibir de visita a Soyun Pobre Venadito (que habita en la serranía). Y de darme de topes contra un texto, pero de eso no tomé foto. ¡Feliz semana a todos!

Qué curioso que en el diario no menciono la visita de Soyun, el final de la priemra semana, el descubrimiento del «Sexcereal», ¿no?]

Banffiversario: 11 de octubre de 1014

Otra entrada cortita. Dice así:

 

11oct2014

Estoy a la orilla del lago Minnewanka, a una media hora en coche de banff (y a unas dos horas a pie del lugar donde estacionamos el coche). Vine con los mexicanos que conocí acá: Camila, Jimena, jacques y Alejandro (dramaturga, escultora, guionista y escultor). El paseo ha sido muy bonito. Hace frío. Topamos una ardilla o dos y muchos bikers :)

Le temo un poco al regreso porque nos tocó una buena pendiente de bajada -que ahora será subida.  Hace viento helado (¿ya lo había dicho?). venimos en un coche rentado, creo que es buena idea. En el camino nos detuvieron los de Parques y nos dieron gratis un permiso por cuatro horas. Creo que hay que averiguar cómo funciona eso, para cuando vengan mi papá, Mary, fa y Alberto.

En la mañana, antes de encontrarme con estos chavos, fui un rato al estudio y vi otra vez a una tipo-comadreja. Me dicen que es una marta. Fue lindo de ver, correteaba de un lado a otro (extraño a mis gatitos).

Me estresa un poco la compañía -prácticamente somos desconocidos- pero la verdad es que son muy amables y es una buena oportunidad la de estar acá.

 

banff dia 6 bis

 

Por cierto, a la entrada del sendero, había un letrero que dice que entre julio y septiembre ésta es zona de osas criando a sus oseznos. Grizzlis. Wow. Creo que me da gusto que estemos en octubre.

Mmm… ¿Ya dije que el viento está helado?

banff dia 6

[La foto incluye la portada de Manda fuego, de Alberto, porque fue el día que se hizo público que ganó el Premio de narrativa Colima con ese libro]

 

 

Banffiversario: 10 de octubre de 1014

Ahora toca una entrada chiquitina:

 

10oct2014

Un día tranquilo: en la mañana me quedé hasta las 11.30 o 12 viendo tele (vi un poco de HITYM y un programa tipo CSI) y luego me fui al estudio. Acabé un cuento, leí un rato, fui al correo del Centro Banff )me dijeron que cuando tengan algo ellos me avisan), platiqué por skype con Alberto y, en la noche, fui un rato al Open Studio de Jacques. Me caen bien los paisanos, pero no los acompañé a cenar por lo cansada que ando. El corto que leyó Jacques me gustó, por cierto. Y me ivnitan a ir mañana al lago. Suena bien, creo :)

 

banff 05

Nota de 2015 –> Como la entrada del diario es tan cortita, se me ocurrió buscar mi otra bitácora, la del trabajo en el estudio (sí: llevaba, además de mi diario, mi bitácora de trabajo. Laaaaaa obsesivaaaaaa).

Y dice:

 

10 – oct- 2014

Llego a medio día (me puse a ver tele un rato). Pongo a Delgadillo en el estéreo: toca la historia de Mauricio.

[con otra letra, así que fue horas después] ¡La acabé en primera versión, yei! Mañana debería intentar con «Chicles».

 

diario trabajo banff oct 10

 

Nota de 2015 —>La canción que usé para la historia de Mauricio fue, finalmente, «Lejanías», que cantaba el grupo Seimus, al que pertenecía Delgadillo. La rola es de Enrique Soria y sigue suiendo una de mis favoritas. Por si no la conocen, es esta:

Banffiversario: 9 de octubre de 2014

Creo que no había comentado acá un pequeño detalle del ejercicio que estoy haciendo: sí, hace un año escribí en mi diario todos los días (o casi) durante mi estancia en Banff; pero la siguiente parte del experimento es que me propuse no leer las notas antes de pasado el año, y cumplí. Estoy sorprendida de cómo varían algunas cosas en la libreta de como las tengo en la memoria: por ejemplo, yo creía que había pasado tipo una semana antes de coincidir con los otros mexicanos en Banff. Y ño. otra cosa que me parece rarita de ver (incómoda, casi) es notar en el diario mi dificultad para las relaciones sociales: no está ni tantito maquillada y me da como penita ajena pero propia. Pero me da gusto ver cuando, pese a lo ranchera que soy, me sobrepongo y, con mi mantra aprendido en la ENEP Aragón, tomo valor, como pasa en esta entrada que sigue:

 

 

banff dia 4

9 de octubre

Pues ayer cené con Carlos, Jacques, Jimena y Camila -parte de la banda mexicana que anda acá. Quedamos de 7 a 7:30. llegué 7:15… y no estaban. Platiqué un poco con el responsable del bistró Maclab (el lugar de la reunión) y se nos unió otra mexicana, Gaby, que también los estaba esperando. Me ganó la ranchera y me despedí. Pero a la media hora me mandó mensaje Jacques, que ya estaban ahí. ¿Qué somos, hombres o payasos?, pensé, y me lancé.

Gaby ya no estaba, el resto sí. me cayeron bien y me dieron tips interesantes (si la lavandería es interesante). Btromeamos sobre el Fonca y su desorden. Luego me vine a dormir.

Ahora son las 8.18 am. Planeao escribir un par de postales, desayunar (sí, nutrimeal) y lanzarme al estudio. Quiero ir a CS (Community Services) para ver lo de una tarjeta de larga distancia (compré ayer un servicio por internet y resultó una bazofia). Quizá baje al correo, no sé.

Más noticias luego :)

 

PD. la hamburguesa de Maclab se ve deliciosa!!! :O

PD2. El sendero de ayer fue, creo, Hoodoos Trail. — Y Ronna nos contó también de la danza secreta del búfalo, y otras historias :)

 

9:15 pm

Pasé la mayor parte del tiempo en mi estudio. En la mañana, en el cuarto, escribí algunas postales más. En el estudio quise trabajar el cuento de Peach y no me salía. Fui al pueblo: al correo, a comprar más postales y a babosear en la tienda de la iglesia. Sorpresa: ¡fueron más de cien dólares en el correo! Horror cósmico. Compré un libro sobre mujeres exploradoras. Espero que esté bueno. De la tienda de a dólar y de la de la iglesia salí como entré. Me aplaudo :)

Compré la tarjeta para llamar, por cierto. Y la usé. Me costó trabajo entenderle, ouch. Y es caro :/ Pero al menos no me quedé con las ganas :)

En la mañana, por cierto, me llamó Deborah. Que irían por unas bocinas que dejó olvidadas el inquilino anterior. Pensé que serían las que hestaba yo usando pero no: eran unas bocinotas que no entiendo cómo olvidó, je.

Luego del pueblo regresé al estudio y, al ritmo de Gogol Bordello, acabé por fin el primer borrador del cuento de Peach. Hablé con mi papá y con Alberto en la mañana, con mi papá y con Mary hace rato. Anduve un poco chípil pero ahorita estoy contenta. Fiu.

Veré un rato netflix y me iré a dormir. ¡Ando súper cansada!

 

 

Banffiversario, 8 de octubre de 2014

La narración del 8 de octubre del año pasado es breve porque fue un día de mucho caminar (aunque en mi anotación no digo que estaba cansadísima, ja). Por cierto, la piña que menciono por ahí… todavía está conmigo :D

 

Y dice:

 

8 de octubre

 

En la mañana platiqué por skype con Alberto, tomé el nutrimeal y llené varias postales. Luego vine al estudio un rato y me fui a una caminata con Ronna, una guía de por acá. Costó cinco dólares y estuvo mega. Me gustó que Ronna nos contó la historia de Mary Schaffer Warren, una acuarelista que anduvo por acá y que, a principios del siglo pasado, se aventó a viajar por la zona con una amiga. Fueron las primeras mujeres en andar por acá con dos hombres ¡que no eran sus esposos! Y ella se dedicó, luego de las acuarelas sobre la flora de acá, a contar hitorias. Buenísimo, caray.

Mary_Schaffer1

También nos contó de Leighton, un pintor que hacía carteles para la CRP (el tren) a cambio de comida, hospedaje y viajes. Que este cuate luego dio clases de pintura en el Centro Banff y que decía que el primer paso para escribir bien pintar bien es encontrar un sitio cómodo para sentarse.

 

leighton

Lo más raro/loco/lindo fue que esta chava, Ronna, hizo mucho énfasis en la necesidad de dejar que Banff se meta en uno y lo transforme. O algo así. Me movió algo. Creo que no sé describirlo bien pero tiene que ver con el cambio, el Mago del Tarot y una piña que me encontré :P

 

Una foto de ese paseo se usó como publicidad para siguientes excursiones. ¡Ahí salgo! :)
Una foto de ese paseo se usó como publicidad para siguientes excursiones. ¡Ahí salgo! :)

Por cierto, se me ocurrieron ideas para un curso de guión en Chignahuapan (Aguzar los sentidos y tal).

Luego, acá en el estudio, vi pasar a una marta, un mink o una comadreja. ¡Qué emoción!

Terminé un cuento. Al rato iré a ver a los mexicanos en el café de acá, qué nervios!!!

 

Resumen del día 3
Resumen del día 3

 

Banffiversario. 7 de octubre de 2014

Sigo sin saber si pondré todas mis entradas del diario pero al menos sí pondré la de hoy, 7 de octubre (ya sé, casi es 8, pero ñé). :)

Así fue el día 2 en Banff según mi diario:

banff02

 

Martes 7 de octubre 2014

No han dado las seis de la mañana y ya estoy despierta. Escribí un par de postales y llenaré algunas más antes de ponerme en acción. No creo ir hoy al gym pero sí tengo que ir a preguntar de la dinámica y demás.

Hoy, también, tengo que ir a ver a Deborah para presentarme y todo el rollo de etiqueta.

Creo que a las 7 tomaré el desayuno (¿o a las 8’), iré al estudio; a las 11 o 12, a ver a Deborah; a las 2, al pueblo… ¿o más tarde al pueblo? Necesito usar la agenda y apegarme, no ser hojita al viento. Tengo la ansiedad de que se me vaya el tiempo sin hacer nada. Espero que no.o más bien, no lo voy a permitir. En fin, sigo con las postales.

 

10 de la mañana

Estoy en el estudio. Pasé un rato larguish acomodando todo: las bocinas allá, la impresora acá, la cafetera y todo lo demás. Tengo un piano. Hay libros. Ya conecté la compu a la impresora. ¿Qué más necesito? Creo que es un lugar hermoso. Cuando entré sentí ganas de llorar. Ahora tomo café y escucho La Folia.

 

Ahora son 10:45. Escucho (((S))), hacía mucho tiempo que no lo ponía. Tengo frío, y eso que está la calefacción. Tendré que preguntar, capaz que estoy haciendo algo mal. Telcel me informa que agoté mi plan. Qué poca, si pagamos un montón. A saber qué pasó.

Al llegar al estudio pasó algo curioso: en uno de los cajones encontré un recado: “para hacer una fiesta pirata”. Y había parches de ojo, gorritos onda sombrero pirata, monedas de oro y demás parafernalia. Fue un lindo detalle :)

 

Ahora tengo que ponerme a trabajar. O quizá estoy trabajando: la cabeza no para, la siento rara (pero no para mal). Creo que necesito un cuaderno para el proyecto :)

 

8 de la noche

Escribí a intervalos hasta las 2 pm (la verdad, no tenía aún clara la idea del día). En algún momento vi algo que se movía afuera del estudio y, maravilla, era una venada. Qué cosa, qué cosa. Me emociona. A eso de las 2.30 fui a comer y luego pasé a ver a Deborah. Súper amable. Me embarqué para una caminata mañana, uy. A ver qué tal. También quiere que conozca a los otros mexicanos que andan por acá. ¡Son quince!

Después de eso bajé al pueblo. En la tienda de la iglesia compré una taza a dólar –ya tiene mis plumas. También compré un vestido y, ay, una transportadora. ¡Pero es una ganga! ¡% dólares cuando nueva es de 60! (Sí, ya la goglée). (Ah, y dos pares de calcetas blancas).

También compré un cuaderno pal proyecto, más postales y un block. Antes fui a ver dónde se hace lo del correo. Ah, y fui al río :)

Regresé, dejé mis chunches en el cuarto, comí una galleta y vine al estudio a trabajar un poco más. Ahora iré al cuarto a descansar, creo :)

[Debo escribir más seguido para no olvidar detalles]

 

10.15 pm

Estuve en el estudio hasta las 8.30 y regresé al cuarto. Le llamé a mi papá, cené y vi algunos episodios de How I met your mother. Ahora quiero avanzar un poquito más en el cuento que empecé.

Entretanto, tengo problemas con mi mosca. Me choca su zumbido, pero sigue acá. En la tarde le di un toallazo y cayó en la tina. Pensé que estaba muerta, pero hace rato que regresé, la escuché zumbar de nuevo. Y la vi. Grrr. Apagué las luces, excepto la del baño, para que se fuera para allá. La luz del baño se apaga sola, uff. Y luego necesité ir al baño. Prendí la luz y la vi. Dormidita en el borde del espejo. Y me dio tanta ternura que me lavé los dientes tratando de no hacer ruido. Pero despertó y empezó a frotar sus patitas onda “hola, ¿ya es de día? ¡cinco minutos!”. No voló. Era buen momento para darle un toallazo pero, en vez de eso, apagué la luz y cerré la puerta. Creo que dije “duerme bien”. ¿Cuánto vive una mosca? ¿Le podré enseñar trucos? :B

Nota: El ep de Barney viejito en HIMYM (t4) está genial!

A un año de Banff

Hoy, 6 de octubre de 2015, se cumple exactamente un año de que me fui al Centro Banff a hacer una residencia artística. Mi intención era escribir diez cuentos usando de protagonistas a personajes secundarios de mi primera novela, Ojos llenos de sombra. El viaje fue lo que esperaba y muchísimo más: dicen que hay experiencias que se convierten en putnos de inflexión y que nos hacen organizar nuestros recuerdos en un antes y un después, y la ida a Banff fue precisamente una de esas experiencias (aunque yo creo que puede haber muchos puntos de inflexión en cada vida).
Hoy, para conmemorar el aniversario de mi viaje a Canadá, voy a transcribir aquí la entrada correspondiente de mi diario. No sé si me anime a transcribir, día a día de aquí al 27 de noviembre, todas las entradas (y es que soy poco disciplinada y, a diferencia del año pasado, mi agenda de este apenas tiene tiempo para que me ponga a escribir por gusto cosas que me interesen) pero podría ser.

Entretanto, les contaré que el diario me ocupó una moleskine y media. Usé unas chuladitas edición especial de El Hobbit (muy adecuadas, ya que yo también iba a escribir sobre una ida y una vuelta) y seguí escribiendo aún tras mi regreso, pero ya menos regular. Me detuve el 16 de febrero, en Tixtla; pero la causa de la interrupción es otra historia.

En fin: así que, al menos hoy, transcribiré la entrada correspondiente de mi diario aquí. Ya veremos si la nostalgia de 2014 y el frenesí de 2015 me permiten hacerlo por más días.

 

Y dice así:

 

libreta banff

06. oct. 2014

Hace rato decía mi papá: no hay plazo que no se cumpla. Y sí: luego de meses de nervios ya estoy en la sala 33 del aerupuerto (terminal 1) para irme a Banff. Son las seis de la mañana.
El vuelo sale a las 6.30, vía Vancouver. Ahí estaré cerca de dos horas y hago la conexión a Calgary. De ahí el Banff Transporter y al fin llegaré. Creo que hoy será día de trayectos.
Tengo calor –> traigo una playera térmica muy delgada pero muy efectiva. Me duele un poco la pierna izquierda –> me ha estado doliendo desde hace algunos días, es como dolor muscular en el muslo. Y no tengo hambre –> ayer desayuné, comí y cené como marranito.

Pensé, en algún momento, en comprar una almohada de viaje –> supongo que la idea vino de pasar por el interminable duty free (¡de veras larguísimo el pasillo! ¡y casi todo cerrado, excepto algunos delis y tienditas para turistas!). ¡Cuestan más de 500 pesos! Es una locura, y más para un objeto que, después del vuelo, se convertirá en un estorbo.

¡Ahora inicia el abordaje! Espero volver a escribir luego :)
[laaaa dramática…]

 

***

 

¡5 horas, 50 minutos va a durar el vuelo! -nomás de Mx a Vancouver, claro. Por cierto, son 6:25 y ya estoy en mi asiento.
Hace un momento avisaron que Air Canada lleva cinco años consecutivos como la mejor aerolínea de Norteamérica y que van a hablar en inglés, francés y español. Eso me late. Para mejor, el lugar junto a mí está vacío :D
Creo que va a ser un buen vuelo.

[un rato más tarde]
Ya llené la forma de migración y ayudé a otra persona a llenarla. No tenía la intención de pagar comida pero ya me dio hambre. Tendré que pedir algo para desayunar, ni modo :)

 

***

 

Me ha tocado conocer mucha gente que se queja de la comida de avión y de la comida de hospital. La verdad, mi experiencia con ambas siempre ha sido satisfactoria. Ya sé que nunca voy a brillar en sociedad y que soy lo contrario a una gourmet, pero suelo disfrutar mucho la comida de avión -y también la de hospital, lo que es altamente reprobable, ya que implica robarle a un enfermo :P
En cualquier caso, si fuera de la banda que se pone loca porque la comida del avión le parece un insulto al paladar, tendría que estar doblemente conflictuada, ya que pagué por ella. Y no es barata: 5.50 dólares canadienses por un sandwich de desayuno tipo el muffin de desayuno de lomo canadiense de MacRoñas (que, por cierto, también me gusta un montón, ay).
la buena noticia es que el breakfast sandwich me gustó mucho. Lo acompañé con jugo de naranja y estamos esperando que pase la turbulencia para que me sirvan un café.
Todo bien.

[El lomo canadiense del sandwich, pienso ahora, ¡debe ser canadiense de verdad! –> o sea que es mi primera comida típica canadiense (a pesar de que el jugo era jumex, lo que me hace dudar del lugar de origen del lomo, pero en fin. Ah, y ya encarrerados en la reseña, tenía queso amarillo fundido y huevo que, al horno, es una delicia -al horno y revuelto, y estrellado y de todos modos menos tibio y crudo, creo].

 

***

 

Me gusta que haya pantallas con mapa, mostrando nuestra ruta. Ahorita estamos a 76 millas de Hermosillo, todavía en territorio mexicano. –> Ahora a 126 millas de Hermosillo.
Ahorita son las 7:07 en Vancouver y faltan tres horas para llegar…

 

***

 

He dormitado la última hora. Hubo turbulencia por ahí de Phoenix y vamos ya por los rumbos de Las Vegas pero más al este. El Gran Cañón está a 18 kilómetros.
En Mx son las 10. ¿Cómo estarán mis humanos y mis gatos?
[El baño del avión tiene jabón que huele rico].

 

10.22 en México. Vamos sobre el desierto Escalante. Salt Lake City quedó atrás. Esto del mapa en la pantallita es lo máximo :)

 

Creo que desde niña aprendí a disfrutar los viajes en avión. O los viajes en general, excepto que no, los trayectos en auto nunca me fueron disfrutables. Pero me acuerdo de la emocipon de levantarnos de madrugada, estrenando una piyama que haría las veces de pants (¡cuánta transgresión!), la exploración del baño del avión (algunos tenían vasitos de cartón con asas plegables)… Me acuerdo de los jaboncitos de Eastern, que venían envueltos individualmente, y de que siempre teníamos (o mucho tiempo tuvimos) en casa.
Los cubiertos de metal, los platos de cerámica. Y de todo eso tuvimos en casa. Supongo que entiendo por qué las aerolíneas dejaron de usar esos objetos :P
Pero recuerdo esos momentos como parte de la aventura del viaje y, si me apuran, probablemente son de las cosas que mejor recuerdo de aquellos viajes. Curiosamente, no recuerdo ni la documentación de maletas ni las filas en migración o.O Creo que esa forma de viajar se la debemos a mi mamá. Todavía ahora, cuando llego a un cuarto de hotel, lo primero que hago es explorar el baño y alegrarme si tiene tina. «Qué suerte tienen los que no se bañan», pienso o exclamo -así como lo exclamaba mi mamá. Y me da um gusto sincero, a pesar de que ya no me baño en tina -al menos no con la frecuencia de entonces.

 

***

 

Estamos a una hora de llegar a Vancouver. Leí el periódico. Es tan tierno leer un periódico que se refiere a cosas tan locales como un tipo que demandó a la ciudad por el ruido de las motocicletas :)
Estamos pasando por una zona montañosa, Monts Warner. Al oeste está el desert Black Rock (al suroeste, para ser más específicos).
En Mx son las 11:07, en Vancouver las 9:07.
Me gustan los mapas :)

banff mapa avion

 

 

***

 

11.54 tiempo de México y… ¡hay internet en el avión! (por 4 dlls). caí en la tentación, claro, y le mandé un mail a mi papá, otro a Karen y platiqué tantito con el Albert (¡ay, ya lo extraño!)

¡2470 millas viajadas!

También cambié mi foto en FB. Pensé en no usarlo más desde hoy, pero… ¿y si mejor desde mañana? ¿Esto cuenta como adicción? Ay.

Me llevo el periódico que me dieron para leer en el avión. Voy a necesitar unas tijeras y un pritt, por cierto :)
Y bueno, estamos a diez minutos de aterrizar. Iba a hacer un chiste tipo «si esta es mi última anotación en esta libreta—» pero ñé. Mejor digo: «pasando migración escribo de nuevo» (Esta libreta es como un blog analógico. espero no abandonarla).

Ah, por cierto: en Canadá, al lomo canadiencie no le dicen «lomo de acá»: le dicen «back bacon». Oooooooh…

[Todavía no aterrizamos. 4131 kilómetros hasta acá. ¡Estamos aterrizando!] :D

 

***

 

11.42, tiempo de Vancouver.

Ya en el segundo avión.

Según yo iba a tener tiempo suficiente para migración, aduana, ver las tienditas y comer algo. Nada de eso. Pedí instrucciones tres o cuatro veces (pero es que mejor preguntar de más que perderse) y, la verdad, fue sencillo. ¿A qué va? A escribir un libro. ¿A dónde? A Banff. Bueno, dije de la beca y tal. Luego, a las bandas por la maleta. El asiento 19 es la de emergencia!!!
Entregar el formato en la aduana. Pasar a dejar la maleta en la otra banda. Tomar un elevador. Formarme en una fila de 20-30 mins (eso decía la pantalla). Pasar el punto de revisión. Sabe por qué, decidieron revisar entera mi maleta azul. Qué risa:

      • una linterna (porque me da miedo salir de noche del estudio en Banff)
      • un cargador de teléfono
      • un kindle
      • un periódico y una revista
      • un monedero de gato
      • una libreta
      • otra libreta
      • otra libreta
      • un libro de gatos
      • una agenda
      • un cable para kindle
      • cables para laptop
      • ventilador para laptop
      • gorro y bufanda
      • pluma fuente desechable
      • pluma atómica desechable
      • chicles
      • ipod
      • cable para ipod

 

 

Ya que pasé, a guardar de nuevo la laptop en la mochila y otra vez a caminar: la sala para ir a Calgary estaba al otro extremo (sala 42, creo). Llegué apenas a tiempo para cargarle batería al cel, avisar a Alberto que ya estaba ahí y en eso nos llamaron para abordar.

 

Fotos que no tomé:

      • Una fuente con esculturas tipo arte nativo canadiense
      • una mesa con todas las botellas y vasos con diferentes cantidades y tipos de líquidos, acumulados en el punto de revisión
      • la pantalla onda disneylandia que avisa cuánto tiempo va a tardar la revisión
      • las maletas tipo bolso de dama gigante con rueditas y manija.

 

Cosas que no hice:

  • tomar fotos
  • comer algo

 

Ah, pero sí hice otras cosas:

  • Ir al baño :)
  • Arreglar el reloj de mi fon al horario en Vancouver.

 

Y ahora estoy en el avión a punto de despegar (son las 12:03)

 

***

 

12.35 tiempo de Vancouver :)

Tomo café, agua natural y como una bolsita de pretzels. Como despecito porque sí tengo hambre pero no creo que haya comida en este vuelo (y si hay, no muy se me antoja pagarla). Leo en la revista de a bordo un reportaje sobre Tulum. Qué curioso. :)
Curioso y cruel: el texto habla de tacos al pastor y sopes de pollo. Bu. Claro que se me antojan. Pero al menos fue un paro la bolsita de pretzels (60 calorías) :)Estamos a media hora de llegar a Calgary. En el mapa de la pantalla frente a mí ya se ve con precisión Banff. ¡Qué emoción!
(En Calgary son las 13.50 y se calcula que llegaremos a las 14:10. ¿Trato de tomar el airporter de las 14:30 o me espero al de las 15.30? Dependerá de lo que tarde en salir la maleta. En todo caso, prisa no hay).

685 – 51 kms de Vancouver a Calgary.

En Columbia Británica hay un lugar que se llama Dawson’s Creek.

 

***

 

Diez de la noche

Ah, qué día más largo. Bajé del avión y la primera maleta en caer a la banda transportadora fue la mía. Caminé a donde el camioncito Calgary – Banff y me pudieron subir en el de las 2.30 (estaba agendada para el de las 3.30). Así que llegué al centro Banff sin problema.
En el camino, me llamaron la atención varias cosas que no pude fotografiar pero que, a cambio, guardaré en la cabeza:

  • Una yegua negra, con su potrillo, todo torpe, caminando hacia ella.
  • Caballos echados en el pasto.
  • Unos chavos haciendo esquí sobre ruedas :)
  • Aves echadas en un campo de beisbol.
  • ¡Los colores! El azul del cielo, los árboles verdes y amarillos y rojizos, las montañas, el pasto… todo es technicolor.

 

Llegué al Centro Banff y un señor de la recepción me trató lo máximo: me regaló un cuernito, me trajo en auto al edificio, me ayudó con la maleta y no me aceptó la propina. Mañana lo buscaré para ver cómo se llama y darle un beso indio (suena terrible, ya sé).

Estoy en el piso 6. Tengo cama king size pero no le hallo el modo al aire acondicionado y se escuchan muchos ruidos. Usaré tapones.
Descansé un poco y fui a tramitar la ID del centro. Luego fui al pueblo, compré postales, un prit, tijeras. Y mi real Simple.
Regresé apenas a tiempo para cenar en el restorán no-caro, el Vista. Comí sopa de pollo con pasta, sopa/crema de papa con brócoli y roastbeef con puré. pero ya tengo hambre :(
Ah, cuando venía del pueblo, al pasar por el cementerio, ¡me encontré dos venados!
Me emociona porque camino de Calgary me preguntaba cuántos días habrían de pasar antes de topar animalitos. Y que haya sido hoy, wow. Además, al verlos me quedé zonza pero un tipo que venía en sentido contrario en el mismo sendero me dio tips. ¡La gente ha sido súper amable! Y bueno… creo que me voy a dormir…

banff resumen

¡Fresas!

fresa portada

Hoy fui a desayunar con mi papá, mi tía Estela y mis primas Marysol y Lilián. Hacía mucho que no nos reuníamos así y me dio mucho gusto que se diera el chance. Pero lo mejor de todo fue el regalo que me llevó mi tía: un ejemplar de El fresa, fenómeno de nuestra sociedad, la primerísima cosa que me publicaron en la vida (bueno: antes había publicado cositas en revistas, pero este fue el primer librito mío mío). De entrada es algo muy simple, una plaquette de edición independiente de la que hubo, creo, 500 ejemplares.

Debo confesar algo: durante mucho tiempo, incluso desde su hechura, me causaba una vergüenza muy grande, y a la fecha no sé exactamente por qué. A lo mejor porque yo lo había escrito en plan de juego; o tal vez porque la idea inicial había sido, en equipo, mía y de una amiga de la secundaria, y yo sentía que me estaba apropiando de algo; quizá porque en la adolescencia lo que uno quiere es encajar y no tanto destacar. A saber. Lo que sí sé bien es que me daba tanta pena que no usé mi nombre sino un seudónimo. Tanta, insisto, que no me quedé con ejemplares del cosito de 32 páginas. Hasta hoy.

¿Ana Rebeca, dice?
¿Ana Rebeca?

Acabo de releerlo. Primero, sintiendo que las mejillas me ardían, a pesar de que estaba yo solita. Y luego empecé a verlo con otros ojos, digamos que con cariño. O con respeto a la chavilla que fui, esa que disfrutaba con mirar a la gente y escribir desde el humor lo que veía. Es muy curioso. Por una parte, me doy cuenta de sus muchas fallas. Siendo amable, podría decirlo así: he mejorado muchísimo en redacción, lo que es un gusto (vaya, de algo tenían que servir los años de escuela, los cursos de edición, el blog, la escribidera diaria). También me concentro más y puedo escribir textos más largos (aunque eso lo escribí a mano y luego lo pasé en limpio, corregido, también a mano, ouch. De solo evocarlo me duele la muñeca). Pero por otra parte debo reconocer que tiene sus aciertos. Por ejemplo, debo admitir que mi ortografía ya era bastante buena (¿está mal que yo lo diga?); y, lo que me parece más interesante, el estilo, el humor, los temas, las obsesiones, son ya un asomo de los que tengo ahora.

El mejor ejemplo de esto es el tema del coso: es una descripción de los chavillos fresas que había en mi secundaria, de su forma de hablar, sus intereses, sus defectos y sus hábitos. Mi parte favorita, hace rato, fue cuando habla (¿hablo?) de la rivalidad entre chicos fresa y chavos banda (el encontronazo entre mainstream y underground sigue siendo uno de mis temas predilectos).

Obviamente, el librito es más una curiosidad, un juego, que una obra literaria. Está muy ligado a su momento (habla del crusli y de la telenovela Quinceañera; ¿quién se acuerda de esas cosas?) y se termina abruptamente, como que me empezó a dar flojera y le puse el punto final para dedicarme a alguna otra cosa. Pero bueno, tenía trece años (dieciséis cuando lo imprimieron) y no era niña genio, así que… paciencia pa la Rax de entonces :)

En fin. A lo que voy con todo esto es… que me da gusto que mi tía haya guardado todo este tiempo este ejemplarcito y que haya sido tan generosa de regalármelo. Y me da gusto poder verlo con simpatia. Digo, está bien que nos exijamos mucho y que seamos capaces de ver nuestros errores del pasado, pero… a veces también es sanador ver lo que hemos hecho bien. Y, en especial, se siente padrísimo confirmar que hay pasiones que se traen desde siempre y que no se pierden aunque uno se distraiga veinticinco años :P