Autor: Raquel

  • El hapaxlegómeno

    Alberto puso en receso su blog ‘en lo que se resuelve el asunto del hapaxlegómeno’. Suena extraño, misterioso y hasta un poco macabro. Buscaría en mi diccionario la palabrilla, pero no lo haré por dos razones:

    1. estoy muy lejos del diccionario

    2. lo compré en una barata y sólo al abrirlo descubrí por qué estaba en descuento: no está en orden alfabético.

    Así que me quedaré con la oscura duda, o me inventaré posibilidades.

    Por lo pronto, una: se trata de una herramienta mística que abre portales multidimensionales y que sirve, básicamente, para viajar a otros universos, pero sólo en las horas pico.

    Me gustaría intentar el viaje, incluso en hora de mucho tráfico, pero si tiene un problema como dice Alberto, me da miedito: qué tal que me quedo varada en el universo de la antimateria, donde las antiraqueles tienen largas lenguas azules y saludan con cariñosos mordiscos en la nariz? Creo que no podría soportarlo mucho tiempo.

    Y en todo caso, ya vivo en una dimensión descosida:

    a quienes han preguntado cómo me fue en Conciliación y Arbitraje les diré que….

    que NO he ido!!!! Porque el abogado del canal no ha tenido tiempo, o por la lluvia, o por las marchas… en fin, que cada día llego dispuesta a someterme al ritualucho ése, y cada día me salen con que mejor después. Seguro que soy la única persona -si no en el mundo, al menos sí en canal once- que pasa los días persiguiendo a un abogado para que la acaben de despedir.

    Y si eso no es vivir en una dimensión alterna, que alguien me explique por qué me está saliendo un brazo en medio de la espalda.

  • Con voz

    Esto de la afoniquez es artificial, no me duró ni tres días y se acabó la gripa sin empezar.

    Empiezo a sospechar que soy un experimiento genético.

    Y mientras, la chamba es tanta que se vuelve grosería (y sí, hoy voy a Conciliación y Arbitraje para que mi matrimonio con Canal Once termine. Me quedan los guiones, pero eso más que matrimonio, por ser freelance, es como una canita al aire. snif).

  • Sin voz

    Si uno le deja un zapato a los Reyes Magos, ellos a cambio dejan regalos. Santaclós también deja regalitos, pero a cambio de galletas y leche. El ratón de los dientes deja dinero a cambio de dientes. ¿Hasta aquí de acuerdo?

    Bien.

    Entonces, ¿alguien sabe qué ser me visitó anoche, que se llevó mi voz y a cambio me dejó una tos seca, de perro -oh yeah, termina en ladridos, je- y mucha picazón en la garganta? Ya revisé completita la enciclopedia de seres fantásticos y nada, no tengo la menor idea de qué pudo haber pasado.

    En todo caso, me resulta curioso que esos personajillos, tan generosos ellos, siempre se lleven algo a cambio de lo que dejan. ¿Será para conservar el equilibrio entre su mundo y el nuestro? ¿Será que pertenecen a una dimensión alterna, y que si sale algo de allá, tienen que introducir algo a cambio para que no se colapse el universo? Y entonces, ¿para qué necesitan leche y galletas y zapatos y dientes… y mi voz? ¿Será que en realidad NO son generosos, sino que traen la basura que les sobra para mantener el equilibrio, y se llevan nuestras cosas, preciados tesoros, para conquistar todas las dimensiones de algún modo que desconozco?

    Lo que más me preocupa es lo de mi voz. ¿Para qué quieren ese timbre gangoso y chilletín, esa risa maniaca? ¿Será parte de un arma para derretir cerebros humanos?

    (Rax se detiene cerca de dos minutos para toser y pensar).

    tic…tac…tic…tac…tic…tac…

    Por otra parte, puede ser una broma insulsa de las Parcas: el viernes entrevisté a Voltaire, el sábado canté a todo lo que doy (daba) en su concierto, ayer -lunes- fuimos Alberto, Chema, Eugenia y yo a un programa de radio a hablar de Fatal Espejo. Es decir, mi voz ha sido útil en estos días. O sea que… que tal vez las Parcas me están demostrando su poder:

    Mira, niña: te dejamos hablar todos estos días pero de la misma forma en que somos capaces de robar tu voz un día después, así también podemos quitártela ANTES del momento clave… o algo así.

    Pero entonces. ¿para qué el dolor de pecho y el cuerpo cortado? (No señores: no puede ser que me haya enfermado de nuevo: si no tiene tanto tiempo que estuvo por acá el puercoespín!).

    ¿Deíctico?

    Francamente, con tantas ocupaciones no he tenido tiempo de ver en qué anda metido ese animalillo, aunque me parece que su corazón roto ya se curó. Por lo pronto, ayer encontré la tina recién lavada, reluciente… gracias a todos los que se lo sugirieron en la encuesta :)

  • Días extraños

    Tengo la teoría de que las Parcas, esas lindas viejitas que tejen los destinos de hombres y mujeres, son guasonas o están locas. No porque en algunas ocasiones me parece escuchar sus risitas (más bien carcajadas descontroladas), sino porque a veces se pasan de lanza.

    ¿No te ha pasado que, el día que tienes una cita importante, te aparece un barro en la frente, se te descompone el auto, o te rapta un ovni? A mí también. Las tres cosas. En un mismo día (era una cita très importante!).

    Bueno, pues eso no es nada. He estado haciendo averiguaciones a lo largo, ancho y … y… y la otra dimensión cuyo nombre ahora se me escapa. Y me he topado con maravillosos y/o espeluznantes testimonios.

    Por ejemplo:

    • Jorge Enrique Romero, habitante de la colonia Uruchástegui, tenía una cita a ciegas con una famosa modelo. Ese día, despertó sin sus ojos. Como no veía, no puede asegurar que sus ojos hayan desaparecido de su cara, pero está casi seguro. La cita fue realmente a ciegas, por lo que no se dio cuenta de que en vez de la modelo, su acompañante fue el capitán del equipo de Hockey local. Al día siguiente, tenía de nuevo sus ojos, debajo de un absurdo antifaz negro. Que usa todas las noches para dormir.
    • Eki Eki Eki Zipong, caballero de la orden de Ni, narra en su libro de aventuras ‘Las aventuras de los caballeros de Ni, por Eki Eki Eki Zipong, caballero de la orden de Ni’, que en el día que los historiadores iban a reseñar para la posteridad la Alta Edad Media, ésta amaneció midiendo 15 centímetros menos, por lo que tuvo que ser llamada la Baja Alta Edad Media. La confusión acerca de si era Alta Baja o Baja Alta hizo que los Historiadores se saltaran directamente al renacimiento.
    • P-345, habitante del planeta P-432, iba a dar una fiesta en su patio para celebrar el aniversario de la Conquista del P-654. Cuando salió a colgar los globos, encontró que ya no tenía patio. Ni planeta. Y que los habitantes de P-789 habían liberado a P-654 con ayuda de la gente rebelde de P-123.Y así podríamos seguir por horas, pero tengo un par de compromisos importantes y tengo que ir a ver qué me falta… o qué me sobra.
  • Bradbury, mp3’s y cambio de signo

    A todos (Nanilka, Frida, Christian, Mergruen…), mil gracias por el apoyo moral. Mientras espero a ver qué se resuelve, es muy chido contar con la buena vibra (un amigo me sugería, insensiblemente: ‘ahora que te corran pon un café, ¿no?).

    Para Nanilka, va el siguiente link sobre el libro de Bradbury. Se llama ‘Zen en el arte de escribir’. A mí me lo regaló Alberto (pero creo que lo compró en Gandhi, o en Tower Records). Y sip, ya mismo me estoy poniendo a buscar algún otro trabajillo (que no implique niños de secundaria, piedad). :)

    Portero: para meter los mp3 tienes que usar el tag ‘embed’: ya sabes, todo esto va entre signos de mayor y menor que (<>) en vez de brackets ([]):

    Donde:

    embed src es la dirección donde está ubicado el archivo de audio (sitio, carpeta y nombre de archivo con todo y extensión).

    las medidas son para el reproductorcito, se puede más chico y más grande, claro.

    el autostart: false significa que no empieza solito, true, que sí.

    ‘loop’ es pa que se repita ad nauseam (con true) o solo una vez (con false).

    And that’s it :)

    Del cambio de signo: es que parece que esta semana no conviene ser leo. (la clase de hoy estuvo mortal, no sé si fue mi vibra, o si los chavitos están locos, o si la conjunción cósmica es el inicio del fin del mundo).

    Ah, algo mono: vimos hoy los cortos de Matrix. Fuera de que están tristes como la chingada, me gustaron reteharto.