Podría poner mil pretextos: que me fui a Italia a la ordenación de Deíctico como monja de la orden de las Santas Teiboleras Arrepentidas; que me enfermé de las uñas y me dolía terriblemente el teclear; que un productor inteligente me ‘descubrió’ y que estoy en proceso de colonización; que conocí por chat a un extraterrestre y que me invitó a conocer su planeta; que me devoró un gato y apenas me regurgitó en una bola de pelos…. pero no creo que sea honesto poner pretextos.
La verdad es que estoy iniciando una aventura: ¡mi propio restaurante! Aquí les va la fotito:
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Pásele, pásele! ¡Vea el menú!

¿No está lindo?





Ok. No es MIO, y no tiene nada que ver conmigo. Estuve todo este tiempo de adictota a los Sims y con flojera de hacer otra cosa. Buaaa.
Pero como dijo Confucio: «Hoy voy a cambiar»…

Nos leemos por acá esta misma semana!




si nos dejan los sims, claro…