I. Mirarme al espejo y decir: «para serte honesta…». Lo hago cada vez que estoy sola frente a un espejo, y la frase siempre queda inconclusa.
II. Entrar a mi blog, abrir la página de edición de blogger, sentir que no tiene caso y cerrarla, varias veces hasta que por fin me decido a escribir un texto… o no.
III. Torcer la espalda, los dedos, muñecas, codos, dedos de los pies y cuello hasta que truenan. Cosa a la vez, claro.
IV. Poner SIEMPRE el mismo cassette cuando voy sola en el auto.
V. Inventarme historias de miedo, creérmelas y no poder dormir por causa de ellas.