Categoría: Varia invención

Todo lo que no cae en otras categorías. O bien: pura loquera.

  • Dr. House a la mexicana

    Lo que mucha gente no entiende es que, para mí, ver «Gray’s anatomy» o «Dr. House» o incluso «Scrubs» es ver ciencia ficción: algo que podría ocurrir en un futuro lejano, pero que, probablemente, quede sólo en la imaginación.

    Así que hacer un programa estilo House, pero ubicado en mi realidad (en el ISSSTE en el mejor de los casos) sería un ejercicio de minimalismo: tendríamos que quitar el equipo de especialistas, las super máquinas para resonancias magnéticas, las curitas, las gasas y el merthiolate, las camas de hospital… y sólo quedaría la amargura housiana, pero multiplicada por mil y visible en cada médico y enfermera que se diera la vuelta por el cuarto para ocho enfermos que me tocaría compartir.

    Y, claro, sería aburridísimo de ver:

    1. INT. CONSULTORIO ISSSTE. DÍA

    El médico está sentado frente a su escritorio. Reprime un bostezo, lo que le genera una ira incontenible. Duda: ¿descargarla en forma de puñetazo sobre el escritorio? Por suerte, en ese momento entra un paciente, que se queda en la puerta, temblando.

    DOCTOR:
    ¿Síntomas?

    PACIENTE:
    Buenos días, doctor.

    El médico resopla, molesto ante la muestra de educación. El paciente, tímidamente, se sienta ante el escritorio.

    DOCTOR:
    ¿Qué le duele?

    PACIENTE:
    De repente me tiembla la pierna, doctor. Se sacude, como si fuera un ataque…

    DOCTOR:
    ¿Duele?

    PACIENTE:
    No… nada más se sacude.

    DOCTOR:
    ¿A ver?

    PACIENTE:
    No, pues ahorita no me está dando… es de repente, así, de la nada.

    El doctor vuelve a resoplar. Se levanta. Mira de cerca la pierna que, efectivamente, está quieta.

    DOCTOR:
    Su carnet.

    El paciente le da el carnet. El médico escribe, con una letra horrible, algo en él.

    DOCTOR:
    Lleve su carnet a la ventanilla dos, para que le den consulta con el ortopedista.

    PACIENTE:
    Pero doctor…

    DOCTOR:
    Y dígale a la enfermera que me mande al que sigue.

    El paciente sale, confundido.

    2. INT. CLINICA. DÍA

    El paciente está formado en la larga fila que lleva a la ventanilla 2.

    3. INT. CLÍNICA. DÍA

    El paciente al fin llega a la ventanilla. Lo atiende una empleada hostil y aburrida.

    EMPLEADA:
    Su carnet.

    PACIENTE:
    Buenos días, aquí está.

    La empleada resopla. Abre el carnet, no encuentra nada. El paciente le ayuda a encontrar la hoja en la que viene el garabato del médico. La empleada no le entiende (¿sabrá leer, acaso?) y resopla de nuevo.

    PACIENTE:
    Djo el doctor que me mandaría a ortopedia…

    La empleada lo mira, incrédula, por un instante. Vuelve a fruncir el ceño. Pone un sello sobre el carnet y escribe algo.

    EMPLEADA:
    Venga al consultorio cuatro el once de abril a las diez. Llegue temprano, al menos tres horas antes, o corre riesgo de perder su cita.

    PACIENTE:
    ¡Pero faltan cuatro meses!

    EMPLEADA:
    Por eso, no pierda su cita, o tendrá que sacar otra y no le garantizo que sea para este mismo año. ¡El que sigue!

    -o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    Para este momento, el espectador ya se durmió, o vomitó, o cayó víctima de un ataque de pánico. Y ver lo que sigue (el temblor lo causaba un cancer maligno y muy veloz, así que el paciente muere antes de su cita con el ortopedista, quien, de todos modos, lo iba a mandar de vuelta con el internista porque la pierna por sí misma no tenía nada de malo) no tiene nada de espectacular: mejor vámonos a ver otro episodio de Dr. House quien, pensándolo bien, es mucho menos hosco que los médicos del ISSSTE.

    Disolvencia a negros.

  • El día en que estuve en primera plana

    Mientras se me quita la torcedura de espalda y todo eso, les presumo del día en que aparecí en la primera plana de la Jornada, sin tener que matar a nadie ni aventar zapatos ni ser amiga de Paco Taibo, ni nada:

    ¡Saludos a mi abueeeee!

  • Poe y mi espalda

    Hace varios días que no escribo acá. Son los mismos varios días que el dolor de espalda me ha mantenido alejada de la compu o, por lo menos, alejada de mis propios pensamientos. Suena muy gacho y lo es: me duele la espalda desde que amanece y hasta que me acuesto; me duele el cuello y se me duerme el esternocleidomastoideo (¡en serio!) y me baja el dolor y me sube y qué flojera leer a alguien que nomás se está quejando, ¿no?

    Por eso, el sábado fui al doctor. Y me recetó medicinas y calorcito y unas placas (no, no de coche).

    Por eso, también, hoy no vine a escribir para quejarme -eso fue nomás de pasadita- sino para festejar el cumpleaños de super Edgar Allan Poe: hoy se cumplen 200 años de su nacimiento. Ahí nomás: doscientos años del papá del cuento moderno, del horror y el miesterio y del dark :)

    Y bueno, Alberto Chimal le está dedicando un gran esfuerzo gran a este festejo virtual, por lo que les recomiendo que lo visiten acá.

    :)

  • Para rematar con lo de los nombres…

    El domingo presentaron en la iglesia a un niño llamado Kozmo Kafir Leal. ¿Serán escatos sus papás? ¿O simplemente sádicos?
    Y para acabarla, esto… por favor, alguien dígame que no es cierto.

    PD: Y como dijo el pequeño Tim, ¡feliz navidad a todos! (y que 2009 se vaya ligero y sin sobresaltos)

  • Si te descuartizaran en miles de cachitos…

    Fue hace muchos años. Yo estaba en la prepa y mi maestra de italiano era buenísima. Paciente y clara para explicar, tenía, además, un excelente gusto musical. Cada cierto tiempo nos ponía rolas para aprender vocabulario y tal. No de Gianluca Grugnoni, no, no:más bien, con ella conocí a Claudio Baglione, francesco di Gregorio…, Fabrizio de André. Mi favorito.

    Pero eran tiempos de no internet. Así que pasaron años con las rolas sólo en mi cabeza 8porque, además, perdí contacto con la maestra). En especial, recordaba con nostalgia una de don Fab: Se ti tagliassero a pezzetti. Llegué a pensar que la había soñado, o que la tenía idealizada. Pero no: conforme la red dejó de ser sólo gringa, fui encontrando más pistas de que no era sólo mi imaginación. La mejor señal, la letra (que está aquí, demostrando no que soy repetititva, sino que soy constante en mis gustos).

    Y luego pude bajar una versión de algún lado (probablemente algo entre napster y ares, pero no recuerdo cuál fue la herramienta). Feliz feliz, alegre alegre.

    Y hoy se me ocurrió buscar de nuevo, pero en youtube. ¡Gran sorpresa! Hartos videos de jóvenes suonatores di chitarra interpretando mi rola. Me habría sentido un poco como el principito cuando descubre que su rosa no es única, pero fue mayor el gusto. Conque mi canción rarísima y difícil de hallar es de las básicas del trovero italiano… ¡padrísimo! Más oportunidades de escucharla y en más versiones ;)

    Vaya, pues, como muestra de mi entusiasmo, algunos de los videos que se pueden encontrar en el tubo (si ustedes no son obsesivillos como yo, vean nomás el primero, maravilloso, de 1981, con el mismísimo De André. La instrumentación es medio pop -hay otras más chirindongas- pero es ¡él! Él, que murió en 1999, por lo que jamás podré verlo en un escenario –>como no sea en el tubo, sniff).

    Los videos


    Este de arriba, la primera versión que hallé que nos obsequia al mismísimo Faber, interpretándola en vivo.


    Esta de arriba tiene una instrumentación mejor, pero no es video (pónganla mientras hacen otra cosa, por ejemplo, leer la transcripción de la letra, jeje).


    La de arriba, una versión con acordeón, en un plan un poco más folk que la original (más tarantelosa).


    Acá arriba, un cover casero, sorprendentemente bien ecualizado. Zemo le da un aire nostálgico que le queda muy bien a la canción.


    ¡En este caso, el timbre es muy parecido al de Faber! Al inicio suena como rola de bar, pero luego se compone. Una de mis favoritas.


    Para terminar, sobre estas letras tienen otro cover, muy bien cantado. Lástima que no tenga video (es una foto y ya).

    Se me hace que voy a intentar hacer una traducción al español de la rolita. A ver qué tal queda ;)