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Varia invención

El día en que estuve en primera plana

Mientras se me quita la torcedura de espalda y todo eso, les presumo del día en que aparecí en la primera plana de la Jornada, sin tener que matar a nadie ni aventar zapatos ni ser amiga de Paco Taibo, ni nada:

¡Saludos a mi abueeeee!

5 respuestas a «El día en que estuve en primera plana»

Zuka:
Sí, tengo entendido que si avientas los zapatos, hay pocas probabilidades de que te lo devuelvan. Aunque ya conocemos el adagio: «si amas un zapato, déjalo libre…»

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