Autor: Raquel

  • Chismógrafo-Raquelosito-Para-Ponerse-A-Escribir

    Chismógrafo-Raquelosito-Para-Ponerse-A-Escribir

    Como decía mi abuelita: lo prometido es deuda. Así que aquí está el nuevo raxxie-challenge, conocido en los bajos fondos (de mi conciencia) como el Chismógrafo-Raquelosito-Para-Ponerse-A-Escribir: en esta ocasión, en vez de proponer temas para hacer listas, dejaré por acá, una vez a la semana, una pregunta random. El ejercicio puede hacerse de varias maneras:

    1. Si estás trabajando alguna historia, responde la pregunta semanal desde el punto de vista de alguno de tus personajes (idealmente, el protagónico, o alguno que te esté causando problemas). Así, el ejercicio te servirá para la construcción dramática (no tiene que ser algo que vaya a aparecer en tu historia. De hecho, es parte del chiste: darle características a nuestros personajes que no tengan que ver con su conflicto principal sirve para darles dimensión).
    2. Si te interesa la autobiografía, responde la pregunta desde tu propia experiencia. Antes de ponerte a escribir respira un par de veces, con calma, y date chance de ver no sólo qué situaciones concretas recuerdas, sino qué sensaciones, sentimientos y atmósferas puedes relacionar con el asunto.
    3. Si lo tuyo es la autoficción, responde la pregunta desde tu propia experiencia, pero a partir de lo que podría haber pasado y no pasó: algo divertido, tenebroso, trascendental, qué sé yo.
    4. Si no tienes un proyecto específico, pero quieres ejercitar el músculo de la escritura, intenta escribir a partir de la pregunta durante un tiempo que establezcas de antemano, pero sin parar ni distraerte (ni ponerte a corregir). Sugiero que uses un temporizador y que comiences, por ejemplo, con tres minutos; y que vayas aumentando el tiempo conforme te vayas sintiendo más cómodo. Como si fuera cardio, pues.
    5. También se vale que lo respondas simplemente como chismógrafo, como una forma de conocerte mejor o de divertirte. Uno nunca sabe: capaz que en otro momento, cuando estés con un proyecto creativo, estos «pies» te sirven para empezar una historia, o para darle un rasgo a un personaje… ¡o te ayudan a romper el hielo en una fiesta!

    Dicho lo anterior, me parece que serán los sábados los días en que ponga acá en el blog la pregunta y mi propia respuesta. Ojalá se animen a jugar :)

    (Nota: por supuesto que me encantaría leer y comentar los textos de quienes quisieran sumarse, pero mucho me temo que es imposible por la carga de trabajo que tengo. Eso sí, el ejercicio en general y cada una de las preguntas semanales están pensados para que se puedan llevar a cabo sin necesidad de un «coordinador», «tallerista» o «maestro»).

  • ¿A dónde se van las ideas…?

    ¿A dónde se van las ideas…?

    Y el próximo raxxiexchallenge. Y otras cositas

    Primero que nada, quiero agradecer a las personas que se dieron la vuelta por la encuesta del post anterior a este. Leí cada una de las entradas, lo juro ante notario, y ahora estoy tratando de implementar un modo de que tengamos tanto el chismógrafo como la historia medio-interactiva. Hubo también quienes votaron por posts más random, como los de antes en este mismo blog (que a mí también me gustan mucho, la verdad). Así que les confesaré que el principal obstáculo es [entra música de suspenso]…

    Mi cabeza loca.

    Oh, sí. Porque cuando estoy lejos de la compu se me ocurren mil cosas para poner en éste, su blog amigo; pero una vez que estoy acá, me distraigo o me hago bolas o algo pasa (por ejemplo, ahorita van dos veces que tengo que obligarme a seguir escribiendo en vez de abrir la cuenta de banca electrónica para pagar un par de deudas que acabo de recordar). Brinco de una cosa a otra, tratando de apagar fueguitos y fuegotes, y al final me quedo sin mucho qué decir aquí. O empiezo a escribir y se me ocurre que debería ilustrar con equis foto el post y me pongo a buscarla y…

    Bueno, a eso agréguenle los pendientes laborales, los de mis proyectitos de escritura, mis angustias y ansiedades y tendrán una idea aproximada de cómo es mi cabeza. Lo que no sé es por qué le da por girar con más ganas al remolino cuando abro wordpress, grr.

    [Por cierto, tengo una junta por zoom en cinco minutos. Regreso a terminar esta entrada de blog, lo prometo]

    Ya terminó la junta, todo bien, una vez más he salvado al universo (jajajaja). En fin. Lo que no había dicho por acá es que tomé un curso de administración del tiempo y que el caos del que les hablo ahorita es menor al que era antes del curso, así que realmente espero terminar de auto-meterme en cintura. Por eso es que decidí, para empezar, que tendremos el chismógrafo aquí una vez a la semana. Será como una versión light del raxxiechalenge de diciembre, pero va a cambiar un poquito en su funcionamiento (se me ocurrieron ideas para que sea más herramientoso de la escritura). Espero que les guste y que se animen a participar.

    Bueno, ¿y la historia interactiva? la incorporaré al hábito ya que vea que sí puedo con lo del chismógrafo. Para que los cambios sean de a poquito y no todos abrumadores.

    Posdata: hace cosa de dos años compré unos tecitos de jengibre con miel buenísimos, pero ayer vi que tengo un montonal de sobres todavía. Así que ése será mi otro raxxiechallenge del mes: voy a tomar tecito de jengibre con miel durante el día (al menos un par diario). Ahí les cuento si me sale otro brazo, se me cae el bigote o qué pasa (espero sí hacerlo todo el mes).

    A ver qué tal nos va :D

  • ¿Y ahora?

    Durante diciembre pasado estuve publicando casi diario aquí. Y me gustó. El problema es que ahora que se acabó me estoy preguntando qué podría hacer para que el pobrecito blog no caiga en un nuevo, largo periodo de inactividad.

  • Lista #31

    ¡Y llegamos a la última lista del #RaxxieChallenge! Con sus dificultades (culpo a las fiestas y su caos natural), pero con muchas ideas y ganas de escribir. ¿Cómo les fue a ustedes? ¿Les dieron ganitas de escribir algo más largo a partir de alguna de las cosas que salieron en las listas? Mi amiga Su decía que no quiere que el ejercicio se termine y pensé que, en una de esas, podríamos continuarlo una vez a la semana o al mes. ¿Qué opinan? (Dejaré la encuesta en twitter, por si quieren opinar al respecto).

    Entre que sí o que no, les quiero dejar un regalito de fin de año: el kit de listas que hice para el RaxxieChallenge, listo para descargar, imprimir, recortar y jugar con él :) Lo pueden bajar acá.

    Dicho lo anterior, la lista final, de acuerdo a estricto azar, es

    10 palabras favoritas

    1. ¡Ufa! (No es que me encante, pero la uso mucho mucho mucho)
    2. Miriñaque (no la uso mucho, pero me encanta)
    3. Hapaxlegómeno (me la enseñó Alberto. Es bien acá, ¿no?)
    4. Acámbaro (en vez de «acá»)
    5. Payasito (en vez de «para allá»)
    6. Prosopopeya (otra que rara vez uso pero que me encanta porque suena a «Popeye, escritor de novelas»)
    7. Deíctico (hasta como nombre para un pingüino, como puede verse acámbaro)
    8. ¡Ájale! (onda interjección).
    9. Burundi – Buyumbura (son dos palabras, pero dichas juntas son lo máximo, tienen súper ritmo).
    10. Madre(s) (debe ser la palabra más versátil del español mexicano).

    Y pues, como decía Porky, ¡eso es todo, amigos! (Pero nos leemos, espero yo, en 2021) :)

  • Lista #30

    10 prendas de vestir (o calzar, pues) que he amado

    1. Una sudadera azul, benetton, que se suponía que era para mi hermano, pero que le quedó grande. Yo la usé y la usé hasta que mi papá pensó que era un trapo inservible. Cuando encontré la sudadera en una cubeta, lista para ser utilizada en el lavado del coche, la rescaté, la lavé… y la seguí usando algún tiempo más.
    2. Mis primeros converse, comprados en Tepito. La suela estaba tan sucia que parecía gris de origen, además de que estaba llena de dibujitos hechos a pluma (por mí y mis amigos de la prepa). Los dejé ir cuando la suela se desprendió. Sniff.
    3. Unos tenis de franela de cuadritos que adoré y que se quedaron en la basura en Tolantongo: ya no tenía caso que volvieran a casa luego de ese viaje.
    4. Un vestido de ropa de paca, negro, corto, línea A, que tenía un dibujo de flores y encima forro como de tul. Era lo máximo. Se lo robaron en una ida a la tintorería (le abrieron el coche a mi papá y se llevaron todo lo de la cajuela, ay).
    5. Un vestido de franela, a cuadros, sin mangas, que yo simplemente adoraba y que casi se pierde en una (otra) ida a la tintorería).
    6. Mi vestido «de voltéame a ver»: negro, largo, terciopelo, de agujetas. Acá lo tengo aunque es obvio que ni de broma quepo ya en él.
    7. Un suéter negro, enoooorme, cuello v, que me agencié en la paca y que usaba con pants y un top sin mangas cuando quería verme «sport dark».
    8. Un pantalón acampanado, de mezclilla, que se veía genial con zapatotes de tacón ancho.
    9. Mis botas rockport altas, de cuña y charol negro, super buenas para días de lluvia. Las sigo extrañando.
    10. Mi suéter peludo, negro, actualmente en uso :D
    11. Pilón: la única prenda de color café con amarillo que he amado, una falta como de porrista, tejida (no sé si por mi abuela o por mi tía Amparo), que usaba sin parar cuando tenía unos tres años, creo.