Juro que me iba a poner a trabajar. Pero es que… ¡dios! lean esta noticia.

Para los que tengan flojera de ir a otro link o no sean muy hábiles con el inglés, va mi resumen:

En París, por causas que no vienen en la nota, surgió un grupo llamado ‘Frente de liberación de los gnomos de jardín’ (GGLF, por sus siglas en francés). Estos tipos se dedicaron a liberar gnomos de jardín (esas esculturas lindas de tan horrorosas que pueblan los jardines camp). Y un buen día dejaron 75 gnomos de jardín en la escalinata de una iglesia.

Hasta ahí, podríamos suponer que las baguets y los croasánts tienen el virus de las vacas locas y que algunos parisinos están orates. Pero la cosa no para en este punto:

La policía acude, toma la responsabilidad de reunir los gnomos con sus propietarios (de verdad), y crea el día de Rencuentro con tu gnomo. Suena a talleres del tipo ‘Reúnete con tu niño interior’, ¿no? (Se me hace que voy a patentar eso del gnomo interior). Tragedia. Sólo una persona acudió y recuperó a su gnomo de jardín.

Actualmente quedan 43 gnomos sin hogar. Un policía entrevistado dijo: ‘El frente, más que liberarlos, los aprisionó’. (traducción libre mía).

Ahora, según parece, se hará una subasta para que ‘personas con jardines’ adopten a estos pobres gnomos sin hogar.

(Yo no sé qué drogas se usan en Francia, pero que se mochen, ¿no?)