Sosprendenteeeee
Y de pronto resulta que hay hartos proyectos en puerta, que me llaman por fono solicitando mis servicios guionistiles, que haremos teleconferencias para Indesol, que participaré con una recién constituida OC, que el próximo martes empiezo a dar clases de guionismo en dos lugares, que se arma un nuevo taller…
Eso me da gusto.
Solo falta que se arregle lo de Diálogos para hacerme totalmente feliz.
Y gracias a todos todos todos los que apoyaron en eso.
Blog
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El reto de hoy: escribir algo inteligente en menos de tres minutos
Consideremos, primero, los factores que pueden obstaculizar el triunfo: son las 7 y fracción de la madrugada, tengo sueño, hace frío, tengo que vestirme y arreglarme y desayunar para ir a trabajar. Ah, y tengo el cerebro congelado (no adentro de la cabez, sino en el refri: es un antiguo método para mantenerlo joven: se pone el cerebro en la bandeja de la mantequilla y se deja estar una semana sí, y una no. La semana que uno trae cerebro, es un cerebro un poco lento, pero fresco y joven. La semana que no no trae cerebro, babea sobre las teclas de la computadora y piensa que la mejor opción para el país es que Marthita sea la próxima presidenta. Por eso, sugiero no hacer esto del cerebro refrigerado en semanas de elecciones. La última vez quedó el de las botas en la silla…)
Ahora, consideremos los aspectos a favor:
(silencio de un minuto).
De acuerdo: no puedo escribir hoy algo inteligente, y menos en un rango tan reducido de tiempo. La verdad, no sé a quién se le ocurrió la idea (algún lector sádico) y mucho menos sé por qué les hice caso. Supongo que es porque mi cerebro no está hoy conmigo… -
Un gato pastoso
Anoche tuve un sueño raro: iba con Alberto y otras personas (un par de amigos de él y varias personas que en la vida real no conozco) a una clase de yoga. En el camino me enteraba de que yo era quien tenía que dar la clase (absurdo, nunca he tomado una clase de yoga) y mientras se juntaba más público, reflexionaba y me auto-convencía de que no era ético que diera una lección de algo que no sé.
Y lo que más me preocupaba en el sueño era que los amigos de Alberto me criticaran mala onda (son un cuate y una cuata que, de un modo u otro, me han dado mala vibra desde el principio: siento que nomás no les caigo y lo han medio-demostrado en más de una ocasión).
Total, que manejaba mi autito con Alberto de copiloto, la demás gente siguiéndonos en otros coches, buscando el lugar adecuado para la clase de yoga. Y en el camino pasábamos junto a un aeropuerto a orillas del mar. Por desgracia no había playa, porque parecía el sitio ideal para la dichosa clase (¡quién la iba a dar? misterio).
Nos estacionábamos buscando el lugarcito adecuado y me topaba con un espacio verdísimo, húmedo, lleno de plantas y pasto. Había un estanque pequeñito y, a la orilla del mismo, un gato.
Pero no era cualquier gato: era un gatuelo verde!!! Me acercaba a verlo mejor y me daba cuenta de que, como las paredes y el piso del lugar(?), el gato entero estaba cubierto de pasto, como si le creciera de la piel. Y no parecía molestarle.
Me acercaba más, con la intención de acariciarlo. El gato caía al estanque. Me lanzaba al agua tras él, para salvarlo. Lo depositaba en tierra y, mientras flotaba en el estanque, me preguntaba si no terminaría yo toda cubierta de hierba también…
Nos volvíamos a subir al auto, esta vez manejando la amiga de Alberto, conmigo de copilota. Me sentía incómoda porque no quería que ella manejara mi coche, y porque Alberto se había pasado al asiento de atrás. Pero me quedaba calladita, y arrancábamos, seguidos por los otros coches, en busca del sitio para hacer yoga.
(Y desperté con mi gata en mas piernas, ronroneando suavemente). -
Nota importante:
Voy a dejar un par de días más la nota de las cartas. Pero como otra vez ando animadita y con ganas de escribir, voy a hacerlo allá.
Si no han visto la nota de abajo… echadle un ojo y luego platicamos :) -
Pus vamos con las cartas.
Muchas gracias a todos los que están dispuestos a convertirse en abajofirmantes. Primero que nada, pa que vean que no es nomás un alucine mío, les paso las ligas a lo que los periódicos han sacado hasta ahorita sobre el bisne de la censura en el Once (van hasta abajo, para que primero me terminen de leer a mí y luego se pasen para allá, je).
Segundo que nada, la propuesta: se trata de mandar esas cartas, diciendo algo como ‘no estoy de acuedo con que censuren Diálogos en Confianza’ (ustedes redactan más bonito que yo) al mail del Once: info@mail.oncetv.ipn.mx
Van las ligas con toda mi gratitud:* Denuncian censura en el Universal
* Julio Di Bella: No hay censura
* Se denuncia censura en otros programas del Once
* La Jornada tiene documentos que refuerzan lo declarado por Maru Tamés
* La Red Democracia y Sexualidad apoya a Tamés y el contenido original de Diálogos, en la Jornada
* Respaldo de INmujeres a Maru Tamés, en el correo ilustrado
* Casi al final de esta columna hay un comentario sobre el asunto