Silencio. Impresionante callación formada por sonidos. Des-silencios suaves, sinergiados. No-reconocibles unos (solo esta noche vienen desde el limbio de los audios), hiper-señalables otros: un grillo amplificado, una computadora-gato, el hombre-que-no-duerme de allá arriba.

¿Aquí? las diez y media. Pero el silencio oculta la hora en un disfraz de madrugada.
¿Allá? las doce y media, hora de brujas. Me dan no-miedo: Allá, alguien me espera.
¿Aquí? intento trabajar a toda prisa. No lo logro. Las palabras se rebelan, se revelan, me desvelan. Desmueren términos, renacen fruslerías.

Me voy a trabajar, luego a la cama. Y a la calma.

(Un suburbio tan callado y con tan raros insertos auditivos puede volver loco a cualquiera. Extraño mis noches llenas de escándalo pre y post lucha libre…)