Sitio personal de Raquel Castro, escritora mexicana
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Hermanito

 

Fafis fotografiando a Alberto en un pueblillo perdido del sur de Francia. Creo.

Fafis fotografiando a Alberto en un pueblillo perdido del sur de Francia. Creo.

Escribo esta entrada del blog con un nudo en la garganta. No es tristeza, es emoción y orgullo. Y para que no se me olvide, mejor lo escribo.

Hoy, en el Dallas Observer, salió una entrevista con un artista visual mexicano que se ha dedicado a fotografiar bandas de rock en los rumbos de Dallas Fort Worth. Cuenta el reportero que este chavo es sangre nueva entre los fotógrafos que se dedican a retratar la escena musical de allá y que hace su chamba con humildad y una sonrisa de gratitud en el rostro. Dice también que tiene el ojo y el feeling para conmover a los fans con una imagen. Sí, ya sé, mexicanos trabajando chido en el gringo hay muchos. Pero este fotógrafo amable y sonriente y con los pies en la tierra y cero sangrón es mi hermano. Díganme si no es para que se me hagan de agua los ojos mientras lo escribo.

Siempre he estado muy orgullosa de Fabien. Tres años menor que yo, aparece en casi todos mis recuerdos (tengo poquísimos de antes de que él naciera). Lo primero que recuerdo es que mi mamá me había prometido un enanito para que jugara conmigo y yo me decepcioné porque no se parecía a los de Blanca Nieves y no jugaba (quizá escuché mal y era hermanito y no enanito, pero… bah, lo otro sonaba más divertido). Me acuerdo de que era chillón pero cariñoso y que a veces se echaba la culpa de lo que yo hacía para que no me regañaran (otras veces, en cambio, nos acusaba a mi primo Marco y a mí de haberle pegado cuando era él quien nos pegaba; jijillo). A veces me desesperaba, claro, y por supuesto que tuvimos nuestras épocas de pelear mucho, como suele pasar entre los hermanos, aunque creo que lo más que nos dejamos de hablar habrá sido dos semanas o algo así.

Fabien tiene, desde bien chiquillo, un talento muy especial: es capaz de iluminar con su simpatía el sitio donde esté. La gente lo adora con sólo conocerlo. Tiene un carisma impresionante. Yo no soy así, como sabrán quienes me conocen en persona; así que le admiro un montón esa característica. En lo que sí nos parecemos un montón es en que somos controladorcillos y neurotiquines (¿checan ustedes cómo suena menos serio cuando se le aumenta una terminación flanders?) pero en general nos sirve para comprendernos y llevarnos muy, muy bien.

 

(Con ayuda de una hermana en el obturador)

(Con ayuda de una hermana en el obturador)

Y, pues nada: que hace unos años vive en Texas y lo extraño un montón, pero me da mucho gusto porque sé que está trabajando en lo que le gusta y que además es muy muy bueno en eso que hace (que es mucho, porque, a diferencia de mí, es medio adicto al trabajo -O bueno, adictín al trabajillo, para flanderizar el asunto-). La entrevista que le acaban de hacer sólo hace público lo que yo ya sabía. Pero siempre es un alivio saber que no se trata de que sea yo hermana-cuervo, sino que de veras la gente nota todas esas cosas chidas que tiene mi carnal. Y eso que la entrevista no habla del resto de su trabajo de diseñador gráfico (ni de cómo aprovecha su obsesividad compulsiva para organizar vacaciones casi tan perfectas como las que organizo yo, muajaja).

Les dejo la entrevista, pa que le echen un ojo:

http://blogs.dallasobserver.com/dc9/2013/08/mexico_native_fabien_castros_p.php#more

Y, de una vez, la página de foto en FB del carnal del mal:

https://www.facebook.com/fabienphoto

 

 

 

1 comentario
  1. mmmmm… Mi querida Rax y quien dice que tu no eres carismática?? Para mi siempre fuiste y serás la mejor prima que Dios pudo poner en mi vida (sin menospreciar a todas mis primitas adoradas) pero mi infancia contigo y con Fa fue maravillosa, mi adolescencia medio rara por eso de andar siguiéndolos de vez en cuando a sus hermosos recitales (por ejemplo cuando Fa rompio una silla el dia de su presentación) y mi etapa adulta con 2 personas a las que adoro, con las que un almuerzo en Coyoacan se vuelve una charla interminable y divertida. En Fin, creo que yo puedo decir que estoy orgulloso de mis 2 hermanitos. Rax y Fa los Amo.

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