Dentadura problemática

Siempre, desde que me acuerdo, he tenido problemas con los dientes. Con los míos, aclaro: los dientes de la demás gente no me causan ningún tipo de conflicto (excepto la vez aquella en que un remedo de vampiro me mordió la muñeca; pero esa historia tendrá que quedarse para otra ocasión).

Decía, pues, que tengo problemas con mis dientes desde siempre. Y no hablo de travesurillas sin consecuencias, de ésas que suelen jugar los dientes de todo mundo: hablo de broncas graves, fuertes, serísimas y muy estresantes.

Creo que parte del problema es que mis dientes acostumbran andar juntos a todos lados. Son una pandilla. Están los de enfrente, siempre haciendo comentarios incisivos; muy cerca de ellos hay unos que se aperran a la menor provocación, los muy caninos. Y están otros que, desde el confort y la seguridad de la retaguardia, no dejan de moler.
Todos juntos me torturan. Me maltratan. Me hacen sufrir.

Una vez busqué la ayuda de un especialista. Se burló de mí, dijo que los dientes son delicados pero que con la atención adecuada no deben causar problema alguno. La risa se le quitó cuando su mano derecha quedó fuertemente prensada entre mis delicados y bien atendidos pandilleros. No sé si siga ejerciendo ahora que lleva un garfio en vez de cinco dedos.

La verdad es que, independientemente de los dolores que me causan, mis dientes me hacen sentir culpable. ¿Será, realmente, que no los traté como era debido? No lo creo: como ya dije, desde el inicio fueron difíciles.

Y nada ha servido: ni el hilo dental ni el cepillo ni el astringosol. Cada día la situación es peor. ¿Será muy malo esperar a que estén dormidos y sacarlos, uno a uno, para enviarlos a una correccional?

Compartir esta publicación
Entrada anterior
La NASA descubrió… ¡zombis en el espacio!
Entrada siguiente
Yo, en el Guardagujas

7 comentarios. Dejar nuevo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.