por cierto…

dos estupideces dos

una: Paulina Rubio admira a Cleopatra, dice. Que le encanta la historia de amor que Cleopatra vivió con Napoleón, dice.

dos: que el doctor Simi quiere ser presidente de Mx. Dice que se identifica con la figura del Ché Guevara. Que no sabe de su biografía ni de su ideología, pero igual se identifica con su figura.

tres (pilón): rax olvida sus apuntes para la clase en canal once. terrible clase, sin apuntes, con dolor de cabeza, y un ligero malviaje.

dolorcito de cabeza

Desde ayer noche tengo dolor de cabeza. Son las 11.37, así que ya va para sus 24 horas, más o menos. Y lo peor es que ni siquiera alcanzo a detectar la causa… ¿qué será, el calor, el sueño escaso, la vida atormentada (je)?

Iré a dormir y esperemos que con eso se quite. Esperemos.

Mi dedo, mi pobre dedito.

Ay, bien que lo sé: morderse las uñas, jalarse los padrastros, sacarse sangre del borde de los dedos es malo. Está mal. No hay que hacerlo, no corresponde a una persona segura de sí misma que quiere triunfar en los diferentes ámbitos de su vida (ja, ja, ja). Pero aunque lo sé, tengo el hábito, horrible, autodestructivo, adolescente y muy gratificante: primero, me muerdo las uñas. No me las como: les muerdo la orillita para crear una especie de ‘línea precortada’, como las que tienen los plásticos de los chicles o de los cigarros o de los cd’s: una ranurita para luego jalar y ?¡zum! queda la uña a ras, como de prestobarba.

Luego, con la uña del pulgar, comienzo a rascar el borde lateral de la uña, de la punta hacia el dedo: ras, ras, ras. Sigo hasta que se separa ligeramente de la uña un pedacito de ella misma, un padrastro artificial. Entonces lo jalo con dos dedos. Y cuando tiene un tamaño adecuado, lo tomo con los mismos dos dedos (pulgar e índice), le doy de vueltas, torciéndolo, y ¡vámonos!, tiro de él. Con fuerza. Si no acaba de salir, o si es demasiado peque, me ayudo con los dientes, antes de la torcida o a la hora del jalón.

Cuando sale todo cool, no queda sangre, ni nada. A veces algo falla y sale un poquitín de sangre. A veces, como la semana pasada, sale sangre y la cosa de infecta, y entonces hoy traigo el dedo medio de la mano derecha medio morado y palpitante, al doble de su ancho normal, dolorido y lleno de pus (oh, sí, es pus, lo séeeee).

Bueno… ya no: me hice una curación extrema con alfiler, alcohol y alicatas. Ya salió lo que tenía que salir, ya no palpita el dedo, ni está morado, ni tiene cremita pastelera adentro, así que tendré que buscar una nueva diversión :(

Nota: Profesora Mergruen, por supuestísimo que ya está el ánimo a la alta: gracias por los ratos de solaz entretenimiento.

Nota 2: Frida: no estaría mal lo del barbietón :) Todavía no entiendo por qué, el día que cumplí 13 años, dije ‘ya soy grande’ y regalé todas mis barbies. Me doy de topes. Ahora tengo sólo dos, pero son cuquísimas: una es Morticia, y trae a su Ken Homero; la otra es Lili Monster y trae a su Ken Hermann. Pero los Kenes nunca me gustaron, así que no cuentan mucho.

Nota 3: Saludos, Felpu!

Nota 4: ¿Ya vieron la trivia en Fatal Espejo?

Ánimo: a la baja

Desperté triste, y no sé por qué. Será el sueño desagradable que tuve, será el cansancio, será el trabajo… será el virus de la tristeza de las naranjas que me inocularon ayer en un laboratorio médico. De haber sabido que tendría repercusiones, no me habría presentado como conejillo de Indias, pero es que 20 dólares son muy buenos.

Y nada, que ahora estoy triste (y lo peor, mi cabelló viró a color naranja) y medio depre (y lo más peor, mi nariz se convirtió en una naranja).

Claro, si me preguntan, diré que lo hago en nombre de la ciencia (y no que lo hago para comprarme una barbie nueva).

La Varo, la Carrington…

Ayer nos fuimos a caminar por el centro. Se nos atravesó el centro cultural banamex, y como es entrada libre (y como Alberto reconoció de lejos a un pintor que le gusta) nos metimos. Wow. La gente que nos atendió se portó super cool, amable, atenta, todo eso. es raro ver un museo donde los cuidadores tengan cara de estar vivos, y no de ser momias olvidadas por algún curador en alguna silla.

Y nos metimos y vimos, y había montón de cuadros, unos más chidos que otros (varios me gustaron para la sala de mi casa, je) y de autores unos más conocidos que otros, pero en general, la visita estuvo linda, por espontánea y por fructífera.

Pero no queda ahí la cosa: había un par de cuadros de la Varo (Remedios, claro) y -maravilla de maravillas- uno de Leonora Carrington que está fabuloso. Fabulosísimo.

Como para quedarse horas enfrente, mirándolo, dejando pasar el tiempo así, despacito…

Algún día lo haré, je :)

O lo buscaré en la red y lo pondré por acuá.

Mientras, la recomendación: vayan a esa expo!

Enlaces…

Más amigos se mudan al vecindario virtual. En algunos casos, serán departamentos de solteros; en otros, estudios de trabajo o parquecillos para la relajación; alguno se volverá sede de operaciones, supongo.

Van dos links a dos blogs que, pienso, tendrán un brillo muy especial.

Luis Felipe.

José Antonio.

(Y mientras, nos sentamos cómodamente, con los bracitos cruzados sobre el regazo, así, muy monos nosotros, a esperar que Sandra vuelva a escribir algo…)

¿Y qué se dice en estos casos?

Nada, supongo. Se guarda silencio (y si guardáramos silencio por cada muerte violenta, injusta, absurda; tendríamos que permanecer callados lo que nos resta de vida).

(cinco minutos más tarde)

Ya encontré la respuesta. Hace un momento estaba indignada, triste, molesta porque hay gente tan trivial que puede opinar que son{o más el 11 de septiembre que el 11 de marzo porque ‘España está muy lejos». No, señores. España está aquí, y todo el mundo es España si se trata de que nos duela una injusticia, un crimen, un acto tan grave que las palabras, tímidas, se niegan a salir de mi cabeza (o de mi boca, o de mis dedos) para ponerle el epíteto que corresponde…

Por suerte no toda la gente considera así las cosas.

Yo no tengo mucho que decir (en estos momentos, no tengo conmigo la elocuencia necesaria) pero hay quienes sí. Un abrazo y toda mi admiración a los seres inteligentes y sensibles que se congregan día a día en el blog de Orsai. Para muestra, los comentarios del día de hoy.

Madrugando

Señores: es miércoles, son las seis 21 de la mañana y yo tengo que irme en menos de diez minutos.

Toca un día complicadillo: mercado por flores –> panteón –> desayuno –> clase de guionismo a estudiantes de videojuegología –> vuelta a casa para hacer dos guiones –> horror, y más horror.

La pregunta del día: ¿es esto vida?

La respuesta: sí. Y por alguna razón torcida de mi torcida y recién recerebrada cabecita, me encanta. Digo, sufro buena parte del trabajo (quejas y quejas aquí lo demuestran); pero también hay muchas otras que disfruto. Ayer, cuando daba clase de guionismo a futuros guionistas, me di cuenta de eso: ¡me encanta dar clases! y ¡me encanta hacer guiones!

Así que las dos cosas, combinadas, son mega-cool.

(Lástima de que paguen poco, que las jornadas sean extenuantes, que algunas jefas sean el Horror personificado, que Hacienda ande tras mis huesos, que el país esté en crisis, etcétera, etcétera, etcétera… pero una vida sin problemas sería aburrida… me imagino).

Hace algunos ayeres, cuando pensábamos que 24 por segundo era la respuesta a nuestras plegarias, escribí este artículo.

Nunca lo publicaron, porque la sección para la que iba nomás no jaló. Ni modo. Lo pongo aquí para que el pobrecito encuentre ojos que lo lean :)

Los 24 debuts

¿Cómo fue su primera vez? Para algunos, brillante. Para otros, vergonzosa. Habrá quienes la recuerden con cariño y quienes lleven años de terapia tratando de olvidarla. No, no nos referimos a temas candentes (aunque en algunos casos podrían parecerlo). Más bien, se trata de sus primeros pasos en el camino de la fama…

1. Antes de ser conocido como ‘uno de los hombres más sexys del mundo’, antes de Renegado y la moto y la chamarra de cuero, Lorenzo Lamas apareció por primera vez en cine en Vaselina (Grease, 1978) como Tom Chisum, el jugador de futbol americano que pretende a Olivia Sandy Newton-John.

2. Hanna Meron es considerada como la figura más importante del teatro moderno israelí. Antes de imaginar siquiera que existiría un Estado israelí ella debutó, sin crédito, en la clásica de Fritz Lang, M (1931); es la primera niña que aparece en toda la cinta.

3. Volver al futuro estaba lejos en el, ejem, futuro: era 1975 cuando Christopher Lloyd hizo su primera aparición en cine. La película, Atrapado sin salida (One flew over the cuckoo’s nest), estelarizada por Jack Nicholson.

4. Algunos empiezan con el pie derecho: Charlie Chaplin debutó en cine con 35 películas en un solo año (1914). La primera fue Making a living (Ganándose la vida).

5. ¿Quién iba a decir que Johnny Depp, tan recordado por sus papeles en Hombre Muerto, El joven manos de tijera o incluso La última puerta, hizo su debut en la primerísima Pesadilla en la Calle del Infierno (A nightmare on Elm’s street, de 1984)? Por cierto, Depp vuelve a aparecer en otra película de la saga de Freddy: La Pesadilla Final, de 1991, sólo que ésta vez con el seudónimo Oprah Noodlemantra. ¿Pena? ¿Diversión?

6. Si El Señor de los Anillos se consagra como la trilogía de todos los tiempos, habrá que cambiarle el nombre a Volver al futuro 2 (Back to the future II, 1989). Por ejemplo, se podría llamar Un hobbit en las maquinitas: Elijah Wood hizo su primera aparición en cine en esa película, justamente como chavito en una sala de videojuegos. (Y El ángel malvado se podrá llamar Quieren matar a mi hobbit, por ejemplo)…

7. El cine nacional también tiene sus debuts interesantes. Por ejemplo, Chespirito hizo su primera aparición cinematográfica en Dos locos en escena (1959), película de Viruta y Capulina.

8. ¿Cómo se les ocurrió en Hollywood que Chris Rock hiciera la nueva versión del detective por accidente que en los ochentas popularizó Eddie Murphy? ¿Será que el debut del joven comediante fue, precisamente, Un detective suelto en Hollywood 2 (Beverly Hills Cop II, 1987)?

9. Algunos debutan como extras. Otros, como Tom Waits, lo hacen en grande: en la película Paradise Alley (1978), de Silvestre Stallone, aparece por primera vez como actor… y como compositor y cantante de temas cinematográficos.

10. Ya que hablamos de Paradise Alley: este film fue también la primera vez de Sylvester Stallone, sólo que de él como director.

11. La primera aparición de Julie Andrews en cine fue mucho antes de Mary Poppins o de La Novicia Rebelde. Pero aunque encuentren una copia de La Rosa de Bagdad, película italiana de 1949, no se cansen buscando el rostro de Andrews (quien tenía 14 años entonces): son dibujos animados y Julie sólo prestó su voz. Su segundo debut, ya sin caricaturas de por medio, fue en Broadway cuando tenía 19 años.

12. ¿Se acuerdan de cuando Alicia Silverstone apareció en un video de Aerosmith (1994)? Sin duda fue su primera huella impresionante, pero su primera aparición fue un par de años antes, en la serie Los años maravillosos (The Wonder Years). El episodio se titula Road test (1992) y su personaje se llama Jessica.

13. Naomi Campbell es célebre por su carrera como modelo y ocasionales apariciones en videos y películas. Pero ¿se acordará que su primera vez en cine fue en el remake que Vanilla Ice hizo de la famosísima de James Dean, Rebelde sin causa (Rebel without a cause, de 1954)? Por si alguien quiere verla: la película es Cool as ice, de 1991.

14. Tim Curry se hizo famoso por su aparición en El show de terror de Rocky (Rocky Horror Picture Show, 1975). Eso es tener suerte: fue su primera aparición en cine.

15. Tim Allen se hizo famoso en México (y también en Estados Unidos) por su papel de Tim el Hombre Herramienta en la serie Arreglando la casa (Home improvement, 1991). Dos años antes de eso, hizo sus pinitos en una película ¡colombiana!: Nieve Tropical (1989, dirigida por Cico Durán).

16. Y ya que hablamos de Mejorando la casa… Aunque aparece un momento en The taking of Beverly Hills (1991) el debut ‘oficial’ de Pamela Anderson es en Mejorando la casa, en la que apareció como Lisa de 1991 a 1993. Por cierto, este año debutó como consultora creativa para la serie de tv Striperella, escrita por Stan Lee (sí, el mismo del Hombre araña y otros superhéroes…).

17. La primera aparición de Bruce Willis fue como extra en The First Deadly Sin (El primer pecado mortal, 1980), protagonizada por Frank Sinatra. Es el hombre que sale cuando Sinatra entra a un restaurante… y en los créditos no aparece su nombre.

18. Una de las figuras del cine francés más conocidas fuera de su país es Gérard Depardieu. Lo que no es tan conocido es que comenzó su carrera como actor de teatro itinerante con la compañía Café de la Gare, luego de haber sido delincuente juvenil. Ya en cine, su primera aparición fue en Le Cri du cormoran, le soir au-dessus des jonques (El grito del cormorán, de 1970), una comedia sobre… delincuentes.

19. Alejandro Amenábar, director de Tesis, Abre los ojos y Los otros, hizo su debut como director a los 19 años, con el cortometraje Himenóptero. Y también actúa en él.

20. Dos años antes de llamar la atención en Magnolias de Acero (Steel Magnolias, 1989) Julia Roberts debutó en una película del tipo de Porky o Los estudiantes se divierten: Firehouse, que podría traducirse como Casa en llamas o Casa ardiente.

21. Salma Hayek debutó en la televisión mexicana como actriz de telenovelas. Pero en el cine de Hollywood, su primera aparición fue en la película Mi vida loca, interpretando un personaje llamado Gata. Eso fue en 1993. Mucho tiempo antes de Frida…

22. En 1988 apareció Two Moon Junction, una película soft porn predecible, mal actuada y llena de clichés, con un argumento pobre que sólo sirve para dar pie a las escenas candentes. Probablemente el único interés de este malísimo film es el debut en él de Milla Jovovich. Aunque quizá ella no opine igual.

23. Courteney Cox, famosa por su papel de Monica en Friends, tuvo su primera oportunidad cinematográfica (luego de algunas series de tv) en 1987. La película fue He-Man y los Amos del Universo.

24. Fran Drescher, la famosa niñera de la serie de tv The Nanny, debutó hace 26 años: La película, que sigue siendo considerada un clásico del cine musical, fue nada menos que Fiebre de sábado por la noche (Saturday Night Fever,1977).