Categoría: Varia invención

Todo lo que no cae en otras categorías. O bien: pura loquera.

  • Por otra parte…

    Anoche me desperté como a las tres de la madrugueta, con ganas de ir al baño. No quise prender la luz, porque detesto sentirme lampareada. Además me sé el camino, pues.

    La puerta del baño estaba cerrada, y por la rendija se veía luz. Dentro, sonaba el güuurrrrrrrrrrr-briiiiiiiii-trrritriiitrüit de otras veces. Me armé de valor y abrí la puerta….

    Sobre el depósito de agua de la taza de baño estaba sentado Deíctico. Se veía arrobado. Una lagrimita con olor a atún escurría de su ojito derecho.

    Seguí su mirada hasta la tina y…. ¡no es una foca! (balaría). Lo que Deíctico tiene en la tina es

  • Nuevos viruses

    Me pidieron una historia weirda para un proyecto en especial. Y como me pasa siempre que me piden una historia específica, cada que trato de pensar en algo, llego al Nirvana (mente totalmente en blanco). Es como cuando trato de recitar la tabla del 8. O la del 7.

    En fin, maquinar y maquinar y maquinar me lleva solamente al agotamiento total.

    Anyway, con esto de la neumonía atípica, se me ocurrió una idea a principios de la semana. Y con la foto que me hallé hoy, creo que termina de redondearse. Habrá que ver. Si queda, se las cuento.

    ¿Aceptas compartir tus virus con esta mujer...?

  • De sobreviencias

    Tendría que ir en orden y contar, primero, que Deíctico recibió su primera oferta laboral desde que llegó a estas tierras. Manda decir a Bef que se siente honrado y que agradecido.

    O ir más atrás y contar, precisamente, que ayer premiaron a José Luis Zárate los de Vid, y que en la ocasión (medio desangelada, pero bueh…) vimos a Bef, al señor Sifuentes, a Libia y, por supuesto, a un muy trajeado y sonriente Zárate. Y que qué mal plan que la premiación haya sido como el ‘pilón’ de otro acto que nada qué ver.

    Pero no, no voy a empezar por ahí, porque lo que ocupa mi mente es mi horda de lechugas zombies.

    Y aquí vienen las buenas noticias: en algunos ojos he empezado a ver algo… una especie de chispa… un par de chavillos participones, una niña que ya se leyó completo el libro (ay, y que me recordó mucho a mí, por lo que no puedo sino tenerle simpatía, je) y una que otra manita alzada, sea con dudas o con opiniones.

    Ay, pero son tan demandantesssss! Tenerlos participativos pero tranquilos durante 50 minutos requiere de un despliegue de fuerzas impresionante.

    Hoy leímos un texto de Woody Allen (ayer, con Alberto, leyeron a Amparo Dávila -espero que alguno de ellos, cuando crezca, recuerde esto con gusto) e hicimos un ejercicio: describir un animal inventado. Luego, un texto de Pescetti y una platicada sobre descripciones. Y una tarea. Todo aderezado con mis mejores chistes (que ellos no entienden, sniff) y mi peor circo (que les da mucha risa, hmm).

    Benditos los cielos que mañana y pasadomañana no tienen clases.

    Para el lunes, más Pescetti. Total, si no van a aprender a redactar en este curso, (quedan dos meses y su anterior maestro no les dio ni los buenos días) por lo menos que le encuentren el lado mono a la lectura.

    Hablo como madre primeriza, ¿verdad? Tres días (y eso que ayer no me tocó a mí, sino a Alberto) y ya estoy clueca.

    Ha de ser por eso que ya me encariñé, también, con el pingüino.

  • Las lechugas humanas

    El Magno Ciclo de Terror, Muerte y Destrucción presentaaaa

    La secundaria del mal

    Ayer fuimos a dar una clase de español en una secundaria. Qué cosa tan triste! Yo temía que los chavitos fueran los típicos adolescentes, esos que suben, bajan, gritan, dan lata… pero nop. Estuvimos (Alberto y yo) frente a las Lechugas Humanas, seres que se dejan caer sobre sus bancas haciendo ‘plop!’ y que entran inmediatamismo en un coma vegetativo. Nadie interrumpe, pero es obvio que sus mentecitas están leeeeeejos, leeeeejos, a millones de años luz.

    El libro de español es asqueroso. Me cae, de dar náuseas. Y los chavoides y chavoidas tienen una ortografía… de vegetal, claro.

    Me dio muchísima tristeza: ¿será que ahora el parche de ritalín es obligatorio en las escuelas? ¿será que la invasión de los brócolis del espacio (thanks superpoderosas) fue todo un éxito? ¿estaremos ante la nueva generación de tecnócratas, los que cambiarán los libros de texto horrorosos por audiolibros horrorosos?

    En todo caso, hoy Alberto intentará revivirlos un ratillo. Le deseo suerte.

    A mí me va a tocar ir el miércoles, y se me hace que les voy a dar una dosis de Natacha, a ver si sirve de algo.

    Si no… tendré que acudir con mis autoridades a informar que OTRA raza extraterrestre se nos adelantó y les succionó el cerebro…

    (Siempre cabe la posibilidad de que seamos malos maestros, pero… híjole, de veras preferiría que fueran latosos, da horror zambullirse en esos ojos vacuos. brrr)

    Nota a la profesora Mergruen:

    Por esto mismo de la maestrada sustituta, este miércoles estaré en el ruedo alucnal de 11 a 11.50 ¿Le late si nos vemos más tardecín, digamos 12.30; o si lo cambiamos al sábado?

    Post Data:

    Deíctico, luego de su paseo virtual con Julio, volvió a casa. Lo primero que hizo fue apoderarse de la recámara de mi hermano y llenarla de fotos de pingüinas en bikini. Se llevó el refri a su ‘cuarto’ y lo tiene con la heladera abierta de tiempo completo ‘para dar un toque sueco a su hemmiljö‘ (Julio, espero que esto no haya sido un consejo tuyo…)

    Lo más extraño es que no deja que entremos al baño. Sólo entra él, de noche, con una lamparita de petróleo. Y cuando se encierra, se escucha un murmullo que suena como gürrrrrrrrrrrrr-pirrrrrrrr, pero en bonito. Y dulce. Y cuando no está encerrado en el baño, de la tina sale un sonido como de chapoteo. ¿Tendrá una foca?

  • Las focas balan

    He vuelto y todavía tengo casa, gatos y pingüino. La tarjeta no está sobregirada y no hay ningún otro animal extraño -así que puedo decir que mi ausencia no generó catástrofes.

    Hoy en la mañana todavía vimos un poquito de tele y me enteré en el Animal Planet que las focas balan. De verdad. Las focas bebés hacen como borreguitos, y por supuesto que ahora quiero una!!!

    También quiero un cerdito, dicen que son más inteligentes que los perros.

    Ah, y ya en ésas, también quiero un velocirraptor bebé. Pero seguro que me corren de la casa si consigo todos esos animalillos, así que me tendré que quedar con las ganas y cuidar a los miaus y a Deíctico, que, a fin de cuentas, es virtual.

    Además de virtual es chismoso: ¡jamás le he prohibido que visite a sus familiares finlandeses! –sólo le pedí que espere a que la Zoopatrulla lo deje de buscar, o volverá a dar al zoo (y yo al cerezoo).

    Sí, ando sin mucha concentración, así que por el momento aquí le paramos. Nomás con el detalle de que Oaxaca estuvo mega (como para una mudanza express, siempre que hubiera un sponsor que me pagara el hospedaje y la comida, por supuesto)…