Autor: Raquel

  • La madre de los vientos

    Vagando me topé con el blog de Julio, Tijuana en el exilio. Me gustó lo que dice sobre los papalotes. Me pregunto si llegará el día en que un publicista se pare frente al Viento y le diga: ‘Lo siento, tienes que dejar de soplar porque estás ‘out’. Le avisaremos a tu señora madre cuando se ponga de nuevo de moda el look a-la-despeiné’.

    Y de ahí, claro, me acordé del cuento de La Madre de los Vientos, que tanto me gustaba cuando niña. Creo que el nombre era ‘Los tres pelos del diablo’, pero también creo que estoy haciendo un remix de historias.

    Y si un día me encontrara realmente la cabaña en medio del bosque en la que vive la madre de los Vientos?

    (Uno de los vientos llega, con la protagonista a cuestas, a la casa del Diablo, en la versión que recuerdo de la historia. La niña logra hacerse con los tres pelos de oro del diablo y se casa con la prince…. hm. Tal vez no era niña, sino un soldado. O era un cuento lésbico).

  • ¿Y si los pingüinos decidieran conquistar el mundo?

    Miércoles, nuevo día, un poco de dolor de cabeza y modorra. Mucha. Hago cuentas y dormí alrededor de 12 horas, sólo interrumpidas en su primer tercio por la clase de francés. Oui, je ne parle pas françois, pero la esperanza muere al último.

    Trabajo: tengo que hacer un guión sobre ‘vivir con vih’. Tema difícil. Lo bueno es que me va a tocar hacer pronto el de ‘la risa como terapia’. Seguro que ése lo voy a disfrutar más.

    Qué más? Hmm… trabajo, sueño excesivo, dolor de cabeza (ay).

    Preguntas sin respuesta: pa quién escribo?

    Respuesta sin pregunta: La capital de Alaska es Juneau.

    Qué pasaría si los pingüinos se decidieran a conquistar el mundo?

  • Blogología

    Alberto me dio una clase de blogología. No estoy muy segura de que pueda yo con estas cosas, era más fácil abrir el cuaderno y sacar la pluma (siempre y cuando no fuera fuente, ésas me cuestan más trabajo).

    Parece que lo de la plantilla se arregló finalmente (prometo no volver a imaginar que Blog falla).

    Y bueno, es tarde y tengo sueño. Qué pasaría si mañana se declarara día nacional y nadie tuviera que hacer nada? (Me volvería loca, seguro, con la casa llena de gente…)

    Y sin duda, Blogger me odia.

  • Vagar entre blogs

    ULTIMAAAAAA

    Me puse a vagar entre los blogs, primero enojada porque esta cosa no respeta los acentos ni las ñ’s en los títulos. Me hace sentir despojada.

    Pero luego se me olvidó, viendo los blogs, con sus nombres entre poéticos y fantásticos que dan ganas de escribir algo con ellos.

    No: dan ganas de descubrir el sentido oculto, el mensaje secreto que pudiera haber. Algo así como si, entre todos, formaran un texto o un mapa o una cerradura para la llave que flota buscando donde meterse… (eso, tiene el copyright de Emiliano González, no mío).

    Digamos….

    monorama

    el mismísimo

    la ciudad del otoño perpetuo

    la mente del asesino

    luz de fosfeno

    memorias de una niña darkie

    punks de closet

    frontera pop

    puros cuentos

    garota fantasma

    miedo

    Podría decir algo como: El mismísimo monorama de la mente del asesino brilla con luz de fosfeno en las memorias de una niña darkie en la frontera pop de la ciudad del otoño perpetuo. Mientras, los punks de closet se cuentan puros cuentos para causar miedo a la garota fantasma

    Pero son tantos blogs y tantos los idiomas… ah, la cábala del ocio. Crearé un golem o perderé la chamba.

  • Ancas de cartero

    TERCERA.

    Alberto me lee. Qué curioso. Yo lo leo, él me lee, y en el ínter, platicamos de todo. Hacemos planes para el futuro -o para el presente no inmediato, que está más cerca que el futuro.

    Platicamos poco de los blogs, y sólo de casualidad sale a tema que vio mi opinión sobre su intento de dejar los blogs. Yo no tengo que intentar dejar los blogs. Por el contrario, debería tratar de escribir más; pero el problema es mi método (o falta de): lo que hago es acordarme un día de que esto existe y soltar todo lo que se ha ido acumulando…

    todo no. Todo lo que alcanzo a escribir antes de cansarme/aburrirme/distraerme

    Y vuelve a pasar el tiempo. Y voy a saltos.

    Como las ranas.

    Imaginemos que las ranas anduvieran a patines y no a saltos.

    ¿Serían igual de caras sus ancas? Yo creo que no. Probablemente la gente comería piernas de cartero o de futbolista. O de pollo.

    Basta?