El neurólogo me explicó que no es conveniente que ande por el mundo sin cerebro. Así que tuve que ir al tianguis de cerebros usados y pasaron muchas cosas antes de que encontrara uno barato y en más o menos buen estado. También aproveché para ir al mercado de almas y con lo que me dieron de la del pitufo kkk voy a invitar a comer a Alberto hoy. El pulmón lo tengo en el refri, todavía no sé que voy a hacer con él.

Ya contaré en otra ocasión todo lo que ocurrió en el tianguis. Ahorita ando con un poco de prisa.