La brevedad, la ausencia, se deben a que los días han estado canijillos. Ando jugando a reseñista cruzado con agente de la CIA (o sea, tiene que haber mucho secretismo, por lo menos unos días) y nomás no me doy a basto :)
Es que, una vez al año, mi trabajo se vuelve de lo más emocionante.

(Por cierto, hoy cumplimos el Albert y yo cuatro años casados. Nada mal, ¿eh?)