Esto que leen no es un post: es una queja. Me levanté temprano, quise escribir algo, y apartir de que le metí el login y password a blogger, empezó la debacle: teléfono a, teléfono b, teléfono a, celular, teléfono b, mails atorados, desatoramiento de mails, timbre de la puerta, grito en la rcámara de mi hermano…

Nada, que el mundo elige que sea yo indispensable justo a la hora que quiero escribir un poquitillo.

Y eso me frustra.