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Spam! (y otras consideraciones)

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Hace unos días, una persona en Facebook me dejó un mensaje público en mi pared, quejándose de mi reciente afición al ask.fm y el modo en que inundaba su vida. «Es muy feo y estoy pensando en filtrarte de mi FB», decía (palabras más, palabras menos).Mi primer alud de pensamientos incluyó varios acerca de la actitud de esa persona: ¿Por qué no simplemente me filtró, sin ir primero a amenazarme? Si su intención era advertirme de que estaba yo volviéndome una peste, ¿por qué no lo hizo por inbox? O bien, ¿por qué no eligió un tono más «amistoso»? También pensé en mi propia actitud en situaciones parecidas: cuando una persona se obsesiona con alguna aplicación y me llegan mil videos o notificaciones de 4sq o fotos de gatos, ¿qué hago? Pues nada, no me molestan en lo más mínimo, porque llegan a la pared de «noticias», no a mi muro personal. Cuando alguien pone un alud de mensajes racistas u homófobos, entonces sí reacciono: pongo en la configuración que no quiero que aparezca en mi pared ninguna noticia de esa persona, y listo. No le digo a nadie, no amenazo, no hago aspavientos. Es más: hay amigos muy queridos a los que tengo en «mute» en Twitter porque su modo de usarlo me aturde (pero ni unfollow ni reproches, lo juro) y, más radical la cosa, hace unas semanas «desamigué» y bloqueé en FB a una persona que, en otro momento, fue importantísima en mi vida, pero que ahora me estaba resultando tóxica. No le dije ni en su pared ni en inbox, porque es un asunto personal mío, de mi forma de usar FB.

Entonces llegó el segundo alud de pensamientos: ¿estaba siendo yo una peste? Revisé y, efectivamente, por un error de configuración había dejado llegar al FB muchas preguntas del Ask.fm en esa tarde de aburrición. la verdad es que me dio mucha pena, porque en general yo procuro usar las redes sociales civilmente. Pero si al mejor cazador se le va la liebre… ¿qué podemos esperar de una cazadora aficionada? Así que redirigí mi atención: en vez de criticar la actitud de la persona que me dejó el mensaje aquel, me puse a analizar mi propia conducta y concluí que, efectivamente, el error había causado molestias. Así que me disculpé públicamente en FB, con la persona quejosa y con el resto, por si alguien más se había sentido ofendido. Mi conclusión fue: «Sí, su actitud fue odiosa, pero el fondo de sus palabras es justo. Su actitud odiosa no le quita lo molesto a lo que hice y que haya sido por error no disminuye las molestias», así que simplemente me disculpé.

Lo curioso es que unas veinte personas me escribieron, algunas en público y otras en privado, diciendo que a ellas no les había parecido una molestia, sino algo divertido. Me subieron el ánimo, sin duda (y desde acá les agradezco su amabilidad y buena ondez, en estos tiempos en que prolifera tanto la hostilidad online). Una sola persona apoyo a la primera, también en público, también de un modo poco amable, diciendo que ya la tenía mareada con el ask y que si no podía hacer yo algo al respecto.

Nuevo alud de pensamientos: primero, con respecto a la segunda persona quejosa: ¿no tendría que hacer algo al respecto ella? Si yo estoy viendo la tele y la explosión que pasan se oye demasiado fuerte, ¿no tendría que bajar yo el volumen a mi aparato, en vez de esperar que la televisora modulara de otro modo los sonidos de la grabación? Así, si algo me marea en FB, ¿no tendría que ir yo a «configuración» y filtrar o bloquear lo que me molesta? (Insisto: a mí, que tengo alrededor de 2300 «amigos» en FB y que sigo a cerca de 2000 personas en twitter, en general no me molesta lo que ponen, pero capaz que es porque tengo atole en las venas, no sé). Luego pensé que estaba ante un reto interesante: darme gusto a mí, primero que nada, pero tratando de no afectar a la gente que me tiene en Facebook y Twitter. Sé que es imposible darle gusto total a todos, pero al menos se puede intentar ser civilizado (que es algo que procuro desde allá por 1996, que empecé en los chats y los foros en línea). Así que me puse a pensar en alternativas viables.

Mientras tanto, la primera persona quejosa insistió en que lo que yo estaba haciendo era spam, e incluso puso la definición que da FB a este término. Me pareció curioso porque, para empezar, yo ya no estaba haciendo lo que había estado haciendo para el momento en que la persona salió con eso; y, en segundo lugar, porque lo que Facebook define como spam tiene una vaguedad asombrosa y termina dejando todo a la libre interpretación. En resumen, dice que si alguien pone algo que tú no querías ver, puedes considerarlo spam. Qué friega, porque entonces los anuncios de Facebook pueden ser spam y entonces la propia compañía está transgrediendo sus reglas.

Más interesante: Entonces, si yo odio a los perros y alguien pone UNA foto de un perro y yo la veo, ¿puedo acusarlo de spam? Si interpretamos estrictamente el manual de usos de FB, sí. Así que podemos volvernos tan intolerantes como queramos, y ser tan poco responsables de nuestras propias paredes de FB como se nos dé la gana. ¿Yupi?

Sin embargo, Facebook está diseñado de modo que cada usuario puede decir qué ve y quién ve lo que el/ella pone. Si no usamos esas herramientas es porque no queremos (no digamos que «porque no sabemos», porque es refácil encontrar los manuales, además de que sería responsabilidad nuestra buscarlos y leerlos, no de sus creadores).

Pero entonces, una más: ¿quiere decir que podemos convertir nuestro FB en un mundo hecho totalmente a nuestro gusto, en el que sólo aparezcan comentarios de quienes queremos cuando queremos, de los temas que nos interesan? Sí. ¿Sería divertido? No lo sé. Lo que sé es muy complejo, porque aquí entran otros asegunes: ¿es respetar la libertad de expresión no borrar comentarios homófobos o clasistas? Si alguien pone a una de mis fotos «te ves gordísima y horrible», ¿debo dejar estar el comentario para demostrar que no soy intolerante? Vamos: ¿es que tenemos que ser tolerantes hasta con los intolerantes?

De nuevo tengo que responderme que no lo sé. Pero sé que cada usuario de FB (y TW) es único y que cada quién decide cómo vive estas herramientas, si las utiliza para proyectar sus frustraciones, para hacerse de un entorno más amable o para sufrir porque los demás no hacen las cosas como uno las haría o como uno quisiera que las demás las hicieran.

Al final, decidí que seguiré usando el Ask.fm y que, cada que acabe de usarlo, avisaré en Facebook y Twitter: «Acabo de contestar x preguntas en ask sobre tal y tal tema. Si les interesa el chisme, acá está la liga». Creo que puede funcionar. Y, como epílogo, le di gusto a las dos personas que me pidieron expresamente que resolviera yo el problema de mi presencia en su FB. Creo que todos estaremos felices. Creeeeo.

Conclusión: Me encanta Internet. Toda esta complejidad, toda esta gama de conductas, actitudes, respuestas y problemas me fascina. Y me fascina que uno puede decidir si ve esta complejidad o la soslaya y nomás se pone a jugar jueguitos. Que la red sea una experiencia única para cada quien es la onda :)

Una respuesta a «Spam! (y otras consideraciones)»

«Estoy escuchando la radio francesa y la verdad detesto el acento francés»
Cuánto debieras considerar a las personas, basándonos en el principio que nunca tendrás satisfechos a todos, lo que dices es bastante razonable, si fueran amigos que te frecuentan, que te leen. Y entonces ya no es tan razonable, pues si te leen es porque gustan de lo que escribes, es ilógico que alguien se queje de lo que escribes cuando te agregan y/o te siguen precisamente por esa razón.

Por otro lado un aspecto que no estás tomando en cuenta es el hecho que eres una figura pública, es decir: Mucha gente que no conoces te conoce y conoce tu trabajo, eso cambia todo, ya no hablamos de amigos, hablamos de desconocidos para los que debieras preguntarte ¿Es necesario satisfacer a todos?

Creo firmemente que no es falsa modestia el no querer satisfacer a todos, si te gusta publicar, bueno: Eso es lo que ofreces a tu público, no creo que sea bueno dejar de ofrecer a tu público un contenido QUE TE REPRESENTA sólo porque a dos o tres no les gustó, que por supuesto, todo mundo está en su derecho de opinar si les gusta o no lo que ofreces, pero hasta ahí y no lo que está sucediendo, que dos o tres personas sean moderadoras de tu contenido…

En afán de no ser totalmente radical pudieras publicar en face sólo las preguntas que tú consideras más interesantes y que ofrecen mejor contenido, total es cuestión únicamente de activar o desactivar una casilla, antes de publicar la respuesta…

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