Categoría: Varia invención

Todo lo que no cae en otras categorías. O bien: pura loquera.

  • ¿A dónde se van las ideas…?

    ¿A dónde se van las ideas…?

    Y el próximo raxxiexchallenge. Y otras cositas

    Primero que nada, quiero agradecer a las personas que se dieron la vuelta por la encuesta del post anterior a este. Leí cada una de las entradas, lo juro ante notario, y ahora estoy tratando de implementar un modo de que tengamos tanto el chismógrafo como la historia medio-interactiva. Hubo también quienes votaron por posts más random, como los de antes en este mismo blog (que a mí también me gustan mucho, la verdad). Así que les confesaré que el principal obstáculo es [entra música de suspenso]…

    Mi cabeza loca.

    Oh, sí. Porque cuando estoy lejos de la compu se me ocurren mil cosas para poner en éste, su blog amigo; pero una vez que estoy acá, me distraigo o me hago bolas o algo pasa (por ejemplo, ahorita van dos veces que tengo que obligarme a seguir escribiendo en vez de abrir la cuenta de banca electrónica para pagar un par de deudas que acabo de recordar). Brinco de una cosa a otra, tratando de apagar fueguitos y fuegotes, y al final me quedo sin mucho qué decir aquí. O empiezo a escribir y se me ocurre que debería ilustrar con equis foto el post y me pongo a buscarla y…

    Bueno, a eso agréguenle los pendientes laborales, los de mis proyectitos de escritura, mis angustias y ansiedades y tendrán una idea aproximada de cómo es mi cabeza. Lo que no sé es por qué le da por girar con más ganas al remolino cuando abro wordpress, grr.

    [Por cierto, tengo una junta por zoom en cinco minutos. Regreso a terminar esta entrada de blog, lo prometo]

    Ya terminó la junta, todo bien, una vez más he salvado al universo (jajajaja). En fin. Lo que no había dicho por acá es que tomé un curso de administración del tiempo y que el caos del que les hablo ahorita es menor al que era antes del curso, así que realmente espero terminar de auto-meterme en cintura. Por eso es que decidí, para empezar, que tendremos el chismógrafo aquí una vez a la semana. Será como una versión light del raxxiechalenge de diciembre, pero va a cambiar un poquito en su funcionamiento (se me ocurrieron ideas para que sea más herramientoso de la escritura). Espero que les guste y que se animen a participar.

    Bueno, ¿y la historia interactiva? la incorporaré al hábito ya que vea que sí puedo con lo del chismógrafo. Para que los cambios sean de a poquito y no todos abrumadores.

    Posdata: hace cosa de dos años compré unos tecitos de jengibre con miel buenísimos, pero ayer vi que tengo un montonal de sobres todavía. Así que ése será mi otro raxxiechallenge del mes: voy a tomar tecito de jengibre con miel durante el día (al menos un par diario). Ahí les cuento si me sale otro brazo, se me cae el bigote o qué pasa (espero sí hacerlo todo el mes).

    A ver qué tal nos va :D

  • ¿Y ahora?

    Durante diciembre pasado estuve publicando casi diario aquí. Y me gustó. El problema es que ahora que se acabó me estoy preguntando qué podría hacer para que el pobrecito blog no caiga en un nuevo, largo periodo de inactividad.

  • Lista #31

    ¡Y llegamos a la última lista del #RaxxieChallenge! Con sus dificultades (culpo a las fiestas y su caos natural), pero con muchas ideas y ganas de escribir. ¿Cómo les fue a ustedes? ¿Les dieron ganitas de escribir algo más largo a partir de alguna de las cosas que salieron en las listas? Mi amiga Su decía que no quiere que el ejercicio se termine y pensé que, en una de esas, podríamos continuarlo una vez a la semana o al mes. ¿Qué opinan? (Dejaré la encuesta en twitter, por si quieren opinar al respecto).

    Entre que sí o que no, les quiero dejar un regalito de fin de año: el kit de listas que hice para el RaxxieChallenge, listo para descargar, imprimir, recortar y jugar con él :) Lo pueden bajar acá.

    Dicho lo anterior, la lista final, de acuerdo a estricto azar, es

    10 palabras favoritas

    1. ¡Ufa! (No es que me encante, pero la uso mucho mucho mucho)
    2. Miriñaque (no la uso mucho, pero me encanta)
    3. Hapaxlegómeno (me la enseñó Alberto. Es bien acá, ¿no?)
    4. Acámbaro (en vez de «acá»)
    5. Payasito (en vez de «para allá»)
    6. Prosopopeya (otra que rara vez uso pero que me encanta porque suena a «Popeye, escritor de novelas»)
    7. Deíctico (hasta como nombre para un pingüino, como puede verse acámbaro)
    8. ¡Ájale! (onda interjección).
    9. Burundi – Buyumbura (son dos palabras, pero dichas juntas son lo máximo, tienen súper ritmo).
    10. Madre(s) (debe ser la palabra más versátil del español mexicano).

    Y pues, como decía Porky, ¡eso es todo, amigos! (Pero nos leemos, espero yo, en 2021) :)

  • Lista #11

    Canciones que NO me gusta escuchar

    Primero que nada, quiero agradecer a las personas que se han asomado a estas listas y a las que, además, han puesto sus propios ejercicios aquí en los comentarios o en twitter. Quiero decirles que he leído todos sus comentarios en el blog y todos los tuits en los que me han etiquetado; pero no he podido responder como se debe, en particular acá, porque algo pasa con los comentarios, que aunque yo le ponga «responder» a un mensaje en específico, quedan publicados aparte y desvinculados, grr. Pero les jurito que sí leo lo que han puesto y me encanta ver lo parecidas que son algunas respuestas y lo distintas que son otras. ¡Que vivan la diversidad y la empatía, yay!

    Por cierto, no sé si a todos les pase, pero realmente esto de las listas funciona para que den ganas de escribir historias. Me la he pasado muy bien. —En fin, que sin más dilación, van mis rolas…

    1. El pepé-pepé-pepé –> esa canción brasileña que no falta(ba) en ninguna fiesta (¿se acuerdan de las fiestas?): boda, quince años, bautizo… tarde que temprano llega(¿ba?) el pepé-pepé-pepé. Y lo malo es que si lo escucho diez segundos se queda conmigo dos semanas. Grrrr.
    2. American woman. La detesto desde una noche en Oaxaca, en que la concurrencia eligió MI cuarto de hotel para hacer la fiesta, y nomás no se iban, y lo único que ponían una y otra y otra vez era esa canción, que dura como diez millones de años. Y me choca.
    3. La Marimorena en versión coro de niños españoles (onda Los Churumbeles). De hecho, cualquier villancico cantado en ese estilo, pero más más más La Marimorena. Mi odio por ella es como el de los elfos hacia los orcos: frío y amargo.
    4. La cabra. Sí, me refiero a la cabra, la cabra, la *beeeep* de la cabra. Me caía pésimo que la ponían todo el *beeep* tiempo y que se notaba que para algunos era nomás la dizque rebeldía de decir groserías. Bah.
    5. La gallina Cocoguá. Qué canción más malditamente triste, caray.
    6. El final de «Layla», de Eric Clapton. Es como musiquita de créditos de serie juvenil noventera. Guácala.
    7. Iba a poner una canción del Cuarteto Rufino, pero orita que me puse a buscarlas descubrí que es más el cariño con el que me hacen recordar a mi papá (a él le encantan, quién sabe por qué) que lo horrible que cantan. Tons… no sé, a lo mejor ya hice las paces con ellos.
    8. La canción que sea de The Residents. Perdón, no puedo con ellos.
    9. Cualquier canción puesta cerca de mí en contra de mi voluntad cuando estoy intentando concentrarme. Me molesta si es a todo volumen, pero también si es quedito. Y es que tengo oído de tísico, según me dicen, y se me desmadra la concentración con la música si no mimetiza bien con mi cabeza. Qué les puedo decir, soy medio freak.
  • Diez cosas que…

    Diez cosas que…

    ¿Un mes de listas?

    El los últimos meses he tomado varios cursos online en la plataforma Domestika. Desde algunos que, espero, servirán para hacer mejor mi trabajo, hasta los que son del puritito gusto de aprender algo nuevo (por ejemplo, tejer). Por supuesto, me enrolé en algunos de escritura -ya saben ustedes: soy fan de cursos, manuales, talleres… ¡siempre hay algo nuevo que aprender! (Y, por supuesto, me inscribí al de Alberto, que está bien chiroliro).

    En uno de esos cursos (éste), me gustó una recomendación: hacer listas. De ahí pueden venir ideas para historias, características de personajes, problemas que han de enfrentar… qué se yo. Y en otro de los cursos (éste de acá) se recomienda hacer proyectos de duración específica, como para ir agarrando callito (o disciplina). Así que pensé: ¿y si combino las dos ideas?

    Así que durante diciembre del 2020 trataré de poner en este, su blog amigo, una lista distinta cada día. Es decir, haré alrededor de 31 listas de alrededor de 10 items (trataré de que sean las 31 listas, pero en 2020 uno no sabe…). Y, por pura diversión, les invito a hacer también sus propias listas a partir de cada propuesta, sea que quieran compartir o guardar; que quieran hacerlas todas o sólo alguna(s) que les llame la atención. El chiste, obvi, es pasarla bien.

    Ah, me faltó decir una parte: hoy, 30 de noviembre, hice una lista con muchas más de 30 posibles listas; las imprimí y convertí en papelitos doblados para que sea el azar quien decida cada día la lista a elaborar. ¿A poco no está simpaticón el asunto?

    Por último: ya que yo soy MUY indisciplinada y la idea es que el proyectito ayude a meterme un poco en cintura, me puse algunas reglas:

    1. Todo va primero al cuaderno y luego lo paso al blog (y a twitter y facebook, supongo). Estas reglas y la introducción de arriba, de hecho, están en el cuaderno. Y los temas de las listas originales, también.
    2. No se vale cambiar de papelito
    3. Se vale que sean más o menos items (pero cuando menos ocho y máximo 20, que tampoco es kermés).
    4. También se vale darle la vuelta al tema de la lista, siempre y cuando siga habiendo relación entre éste y la lista.

    Y eso es todo. ¿Juegan?