De Bradbury

«(…)si uno escribe sin garra, sin entusiasmo, sin amor, sin divertirse, únicamente es escritor a medias. Significa que tiene un ojo tan ocupado en el mercado comercial, o una oreja tan puesta en los círculos de vanguardia, que no está siendo uno mismo.. Ni siquiera se conoce.

Pues el primer deber de un escritor es la efusión: ser una criatura de fiebres y arrebatos. Sin ese vigor, lo mismo daría que cosechase melocotones o cavara zanjas; D’s sabe que viviría más sano».

Ahora entiendo mi problema: estoy bien de fiebres y arrebatos, no me falta el entusiasmo (la garra la oculto porque espanta a la gente en el metro -nunca han visto a un semi-demi-lobo?); me divierto. Pero no escribo. ¿Seré escritor a medias? ¿Seré media de escritor? De ser así, se explica por qué a veces despierto oliendo a patas.

Voyme a trabajar

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