Raptada por Mary O’Reilly

1. Llegué a Los Angeles el viernes. Estaba nerviosa. Piense y piense qué hacer para que no me cacharan transportando pingüinos disfrazados via aérea. 2. Se me ocurrió una gran idea: ya que Deíctico venía disfrazado de monja, yo me disfrazaría de ayuda de cámara de monja. Pero como eso ni existe, creo, tuve que […]